Últimos temas
» Back home (Lynceus)
Hoy a las 12:56 am por Lynceus Bàlor

» ¡PRIMER VIDEOANUNCIO EN PANDORA!
Ayer a las 11:42 pm por Thea Vuignier

» Rumor — Samara
Ayer a las 2:02 pm por Alajëa N'Ralla

» Hjemlengsel (Homesickness) [Zia Caproni]
Ayer a las 11:06 am por Håkon Nilsen

» II Misión de Davy Jones × Ptalka Fo'Gnir & Samara
Miér Sep 20, 2017 6:13 pm por Tarik Ahmed

» Find out an answer for me | Håkon Nielsen
Miér Sep 20, 2017 4:50 pm por Håkon Nilsen

» ¿Por qué me ayudas? (Flashback)[Trolk Fog'Nir]
Miér Sep 20, 2017 3:57 pm por Håkon Nilsen

» Manuscrito de Davy Jones.
Miér Sep 20, 2017 3:28 pm por Davy Jones

» Gran Ali Principe Ali Alibabaua [Privado Helena]
Miér Sep 20, 2017 12:52 pm por Trolk Fog'nir

Afiliados Hermanos
Afiliados de recursos/Directorios
Afiliados elite (36/55) [26/08/17]
Jurassic Park: The Walking FossilsElentarirpg No aceptamos Afiliaciones Normales

The essential is invisible to the eyes || Isaac Amdahl

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

The essential is invisible to the eyes || Isaac Amdahl

Mensaje por Ghünter L. Schröder el Lun Jul 17, 2017 12:28 am

Hay propósitos que en ocasiones nadie logra comprender, hay cosas que algunas personas hacen siendo los únicos entendedores de sus propias acciones, pues si las explicaran a los demás les considerarían dementes… o traidores. Y es que hay el la vida asuntos que están totalmente fuera del alcance de las personas corrientes aún cuando se trate de grandes eminencias. Hay detalles que solo unos pocos, sino es que uno solo, pueden entender. La sabiduría es un don que muchos dicen poseer, pero que realmente solo le pertenece a una minoría, a un grupo reducido que incluso ignora que la posee, pues siempre han regido sus vidas bajo principios que les parecen lógicos y naturales, y no se ven en la necesidad de pavonearse delante de otros solo por actuar o pensar de esa manera tan particular.

Anabelle Schröder siempre fue una muchacha especial, incluso tanto más que su mellizo, Robert. A temprana edad demostró que había nacido con el don de la clarividencia y por lo mismo con el paso de los años se le brindó una educación especial hasta que pudiera ingresar a la Academia de Baskerville, donde podría instruirse un poco más respecto de cómo emplear aquella habilidad innata. Por supuesto que de familia traía además aquel interés especial por la magia oscura, compartiendo la pasión con su hermano para finalmente ingresar a La Orden ambos como aprendices y potenciales integrantes de la misma. Pero Anabelle tenía una mente mucho más inquieta y obviamente una conexión con el mundo muy distinta a la que tenía su mellizo.

Ella era sensible a las energías del tiempo, a los vestigios del pasado y a los impulsos que precipitaban el presente hacia el futuro. Pero para aquel entonces, su alcance y aquello que podía dominar, era limitado por una evidente falta de conocimiento, práctica y experiencia. Sin embargo, eso no impidió que no fuera contactada por una energía que ella había sentido en más de una ocasión y girando sobre todo en torno a Robert. Era sutil, mas para ella no pasó desapercibida, aunque jamás pudo conectarse a voluntad con la misma. Y esa energía que emanaba del tiempo, fluía trayendo memorias antiguas que estaban fijadas en un ser que al parecer alguna vez fue mago y que de alguna manera lo seguía siendo aunque en un estado muy diferente al material.

Anabelle fue la portadora de una misión que solo ella entendía y que guardaba para sí celosamente incluso cuando más tarde, tras renunciar al proyecto que tenía junto a su mellizo, jamás mencionó. Y no lo hizo por creer que fuera superior por cargar con aquella tarea… lo hizo porque realmente no sabía cómo explicarlo, aún a Harm, a ese mago que representaba todo lo que amaba además de ser su mano derecha cuando lideraba a los brujos que por los oscuros eran llamados traidores. Ella jamás tuvo miedo y aunque sabía que tal vez en algún momento moriría, mucho antes de que la senectud la alcanzara, jamás dio un paso atrás. Pues consideraba que aquello que debía hacer, era incluso más importante que su propia vida.

Al caer el atardecer, Ghünter abandonó la mansión Schröder montado sobre un caballo que no hace mucho había adquirido. Un holsteiner purasangre de pelaje castaño oscuro. Lo seguía Hades, el único de los tres perros que Robert tuvo y que seguía vivo por ser el más joven. El cielo estaba cubierto por una capa de nubes delgada que dejaba pasar ocasionalmente los rayos de la luna que ese día estaba llena. Llevaba consigo una rosa rojo carmín cortada de su propio jardín. Abandonó la Villa de los Nobles y siguió el camino que llevaba directo hacia el Bosque del Monasterio, por cuyo centro pasaba la senda que llevaba hacia el Monasterio mismo y hacia el cementerio que le pertenecía actualmente a La Orden.

Iba provisto de una capa que le servía de abrigo sobre la ropa. Y dicha capa tenía una capucha que lo había ocultado desde que dejó la mansión. Sus manos estaban cubiertas por guantes de cuero color negro, le protegían del frío y del roce de las riendas. Y aprovechando que su rostro no era fácilmente visible, antes de seguir su camino hacia el cementerio, ingresó a aquel lugar que había visto por última vez hace poco más de ochenta años. Se veía a algunos deambular por los terrenos, jóvenes en su mayoría… aprendices, muchachitos que no tenían ni la más mínima idea de cuál había sido el real propósito por el que La Orden había sido fundada. Recorrió un poco ese lugar, sin bajar del caballo. Aunque pronto se marchó, sobre todo porque comenzó a llamar la atención. Golpeó suavemente con estribos los costados del animal y este comenzó a trotar en la dirección que su jinete le ordenaba seguir, por su parte Hades no tuvo problemas en correr junto a ellos.

Una vez en el cementerio, descendió del holsteiner y siguió la senda hacia el mausoleo de los Schröder a pie. Al llegar ahí se descubrió la cabeza y contempló el ego de los de su familia materializado en una gran cripta que solo almacenaba huesos. Hizo una mueca e ingresó. Leyó nombre por nombre, mas no encontró ese que estaba buscando, Anabelle no estaba ahí… aún muerta no tuvo el honor de descansar junto a aquellos con los que compartió más que la sangre. De todos modos apostaba a que no estaba tan lejos. Salió y miró en todas direcciones, buscando tal vez a un sepulturero o a alguien que pareciera ser un residente vivo de aquel campo de muertos. Y lo encontró, así que fue hasta él para preguntarle dónde estaba enterrada la mujer. El hombre, al parecer ciego de un ojo y con cataratas en el otro le indicó hacia un sector de tumbas bajas alegando que allí estaban los “torcidos”.

Ghünter agradeció con cortesía y dirigió hasta ahí sus pasos, seguido de su caballo y Hades. Suponía que por torcidos el sepulturero se refería a los traidores, Anabelle había sido considerada como tal, así que tenía sentido. Leyó las lápidas, algunos apellidos se le hacían familiares, mas no los nombres. Seguro muchos eran hijos de magos que antaño estuvieron a su servicio. Entonces la encontró. El epitafio en la lápida rezaba su nombre, el año de su nacimiento y el de su deceso. -No deberías estar aquí… - murmuró Schröder y se agachó, apoyando una rodilla en el suelo. Pasó una de sus manos sobre la tumba que solo era de piedra, además de ser bastante tosca. -De todos modos, ya vengué tu muerte, muchacha- sonrió y dejó la rosa sobre la lápida justo bajo su nombre. -Haré que te trasladen allí donde debes y mereces estar- y es que ella, más que ningún otro de los que estaban en el mausoleo, merecía un lugar en aquella imponente estructura. -Gracias- dijo entonces y luego permaneció en total silencio.



Ghünter Leberetch Schröder
avatar
Avatar : Robert Downey Jr.
Habilidad : Visión de Merlín, Ilusiones de Sombras
F. Inscripción : 09/07/2015


Ver perfil de usuario http://regiatenebrae.tumblr.com/
Erudito

Volver arriba Ir abajo

Re: The essential is invisible to the eyes || Isaac Amdahl

Mensaje por Isaac Amdahl el Miér Jul 19, 2017 1:34 am

La comodidad de su despacho era absoluta, incorruptible. A causa de la temporada, no era necesario tener la chimenea encendida, de modo que no tenía por qué escuchar el constante chisporroteo del fuego. Las ventanas podían permanecer abiertas, permitiendo el paso de un viento fresco y nada de ruido gracias a un hechizo grabado en el muro desde que recién ocupara ese espacio. En resumen, el mago había tenido durante horas la oportunidad de permanecer en absoluto silencio y de concentrarse de lleno en su lectura. La humana no escaparía de su encierro, ningún alma sensata se aproximaría a la puerta de su despacho para importunarle y no sería posible para el sol inundar aquella pieza al descender hacia el crepúsculo.

Sin necesidad de exponer al vacío su insatisfacción, se levantó del asiento pasados algunos minutos y rodeó su escritorio para depositar el libro en el nicho que le correspondía. Su mente, en blanco, aturdida ante la falta de resultados, llegó a la conclusión de que lo más indicado era volver a su mansión. Había un texto más, ahí en su despacho, que deseaba estudiar, pero no quiso fastidiarse más ni prolongar su estancia en los terrenos de La Orden cuando podía llevar el libro consigo. Isaac era impaciente, por supuesto. Sabía que el fin de aquel puñado de magos y sacerdotes estaba cerca, pero era la propia certeza lo que lo volvía más intolerante y más hostil. Nunca, sin embargo, se atrevería a violar las órdenes del tiempo ni tampoco pecaría de imprudente, pues era igual de consciente que el tiempo era parte de los cálculos, un elemento importante para lo que estuviera planeando el Nigromante.

Cerró la ventana antes de salir y atravesó el complejo con el acostumbrado desinterés. En el exterior, la cotidianidad arraigada en la zona le resultaba casi enfermiza a la vez que tranquilizadora. Tanto jóvenes como veteranos caminaban centrados en su propio rumbo, sumidos en una serie de pensamientos que quizá de complejos no tenían nada, y era eso lo que le garantizaba a Isaac que no sería interceptado por nadie. Pero aquel cuadro monótono se desvaneció con la presencia de un hombre a caballo y un perro de pelaje blanco, por el cual era sencillo reconocer al jinete. Había visto a Hades en contadas ocasiones y sabía, que a pesar de que la dueña original no estaba presente, le había pertenecido a Robert anteriormente. Pero el mago no existía más. Él mismo había presenciado la desaparición  que dio fin a aquella existencia y que a su vez hizo posible el retorno del nigromante llamado Ghünter.

No se percató de que había interrumpido su andar para ver pasar al jinete y al perro que le seguía con porte orgulloso. Por un momento, la idea de continuar su regreso a la mansión le pareció lo más sensato. Después de todo, conocía la ubicación de la residencia Schröder y podría visitarlo en cualquier momento. Pero había algo más. Había escuchado de los planes que el hombre tenía para aquella zona, había compartido con él la inconformidad y el desagrado que le inspiraba La Orden en aquellos tiempos, por tanto le parecía extraño que el hombre se paseara por ahí sin hacer nada más, sin detenerse ni desviarse hacia ningún edificio en particular. Así que le siguió.

El cementerio. Esperó a una distancia prudente, dándole al Nigromante el tiempo y la privacidad suficiente para concluir sus asuntos y para permitirle a Amdahl estudiar sus intenciones sin llegar a interrumpirlas. Y no se aproximó hasta no ver en Ghünter ademán de levantarse. No era complicado llegar a la conclusión de que su visita al cementerio estaba relacionada con los sucesos ocurridos cuatro años antes, el mismo que desencadenara el exterminio de magos blancos a lo largo de Pandora. — Su “traición” a La Orden deja de parecer arbitraria desde hace tiempo, no solo para mí — Afirmó a la vez que anunciaba su presencia. — Es una pena que no se haya reconocido siquiera al verdadero autor de su muerte.


Isaac AmdahlAprendiz
avatar
Apodos : Idris Isaac Amdahl
Avatar : Christian Bale
Habilidad : Escudo Mental
F. Inscripción : 12/11/2016


Ver perfil de usuario
Aprendiz

Volver arriba Ir abajo

Re: The essential is invisible to the eyes || Isaac Amdahl

Mensaje por Ghünter L. Schröder el Dom Jul 23, 2017 11:03 pm

Aunque sintió sus pasos acercarse, no abandonó el silencio en el que se había sumido sino hasta que el mago habló. Ghünter primero sonrió y solo entonces se levantó, pero aún sin mirarlo, reflexionando muy brevemente en sus palabras. -Lo que es realmente lamentable es que haya muerto- dijo para por fin girar sobre sus talones y verlo fijamente -Y más triste aún es que haya sido enterrada lejos de donde le corresponde estar. Pues ella más que ningún Schröder merece un lugar en ese mausoleo- agregó y miró a Hades, quien se le sentó al lado. Posó su mano sobre la cabeza del can y la acarició suavemente. -Es una pena cuando a veces ni siquiera los tuyos pueden entender la magnitud de tus intenciones… - sus ojos vagaron unos momentos, yendo hacia la tumba de Anabelle antes de regresar a Isaac. -Pero todo sirve para un propósito y para justificar planes o para darle una razón más a algo que ya has contemplado para el futuro- torció una leve sonrisa. -Dime, Isaac, ¿cuanto conociste a Anabelle?- preguntó Schröder con tranquilidad, pues suponía que si había compartido años de estudio con Robert, antes de la supuesta traición de la melliza, entonces también había pasado tiempo junto a ella, aunque de todas maneras no estaba seguro de eso.

-Hay ciertos asuntos que necesito tratar contigo, temas importantes- agregó unos momentos después y es que planeaba hablar de aquellas cosas en algún momento, muy pronto. Había pensado en enviarle una carta para citarlo a la mansión, pero, ¿para qué desaprovechar el momento cuando se había presentado por sí solo? Allí en el cementerio tenían la misma privacidad que en su estudio. Los muertos no iban a oírlo y aunque llegaran a hacerlo, ¿no era acaso él dueño de todos ellos? Bajo sus pies y a lo largo y ancho del cementerio contaba con una reserva bastante grande de soldados que le debían fidelidad solo por estar muertos. -Y supongo que tienes tiempo… ya que estás aquí- sonrió y ladeó la cabeza. -Aunque admito que esta conversación sería mucho más agradable junto al fuego y bebiendo un buen trago, pero ya habrá más ocasiones para algo así- volvió a sonreír  y luego se sentó sobre una tumba sobresaliente, siendo seguido por Hades que acabó por echarse a sus pies. El Nigromante le hizo un gesto al otro mago para que lo imitase. No pretendía hablar de pie, ¿para qué gastar energía física innecesariamente?

-Como seguro sabrás, hay ciertas cosas de La Orden que me inquietan bastante… por no decir derechamente que me indignan y que incluso me ofenden gravemente. La fundé para un gran propósito y ahora no es más que una escuela de magia oscura, como si fuese una academia opcional a la que ya tiene esta región. La mayoría ha perdido la visión de la magia oscura que se tenía en mi tiempos. Solía ser un arte de culto, de constante perfeccionamiento… ahora la tratan como si fuese cualquier ciencia y se le ha perdido el respeto. Culpo sobre todo a los monseñores… creé esa división para que en mi ausencia aconsejaran a los que estuviesen a cargo, para que mantuvieran la misión. ¿Qué tan difícil era, Isaac? Una simple tarea y no pudieron cumplirla. No dudo de los primeros monseñores, dudo de los que vinieron después… si no puedo confiar en quienes se supone dicen amar todo esto, ¿qué puedo hacer?- lo miró sin evitar expresar confusión y tal vez algo de aturdimiento.

-Yo sé que tú comprendes la magnitud de todo esto… así tanto como Anabelle lo entendió y así como Gabriele lo ha tenido claro toda su vida. Pero… ¿debo asumir que necesito de mentes más que especiales para ello?, ¿cuándo se perdió la esencia?, ¿cuándo desapareció la ambición?- y lo estaba preguntando seriamente, no era mera retórica. Él podía comprender muchas cosas y su visión podía abarcar bastante, sin embargo, eso no significaba que en ocasiones no necesitara aclarar dudas para despejar ciertas nebulosas que se atravesaban en su cabeza e Isaac era el indicado para disparlas.



Ghünter Leberetch Schröder
avatar
Avatar : Robert Downey Jr.
Habilidad : Visión de Merlín, Ilusiones de Sombras
F. Inscripción : 09/07/2015


Ver perfil de usuario http://regiatenebrae.tumblr.com/
Erudito

Volver arriba Ir abajo

Re: The essential is invisible to the eyes || Isaac Amdahl

Mensaje por Isaac Amdahl el Jue Jul 27, 2017 11:13 pm

Para Isaac las tragedias no tenían el mismo peso sobre los actos que las componían. Anabelle había muerto, de eso no había remedio ni tampoco valía la pena lamentarse por un hecho que no podía cambiarse. Sin embargo, era cierto que la mujer había fallecido bajo circunstancias que sólo pocos conocían como falsas o erróneas y era eso lo que sí podía remediarse. La jerarquía sobre Baskerville podía invertirse, lo que era incorrecto o no podía reescribirse, de modo que Anabelle no fuese una traidora, sino un personaje importante para el surgimiento de la nueva era, podía correrse la voz de que la mujer había sido una mártir del viejo régimen, una víctima más. A fin y al cabo, las clases inferiores, los que no tenían el valor suficiente para conquistar, existían para tragarse cualquier cosa que quisieran hacerles creer. Nadie comprendería ese propósito del que Ghünter hablaba, pero sí aprenderían a fingir que lo entendían. — Muy poco, pero siempre me pareció más lista que su hermano — Respondió con la mirada fija en la lápida de la mujer. Reconocía que la bruja poseía algo que su mellizo parecía no estar destinado a alcanzar, incluso había demostrado ser más brillante que Robert durante los años de persecusión, aquellos que se antojaron interminables, una mancha en el Concilio que, de haber tenido la oportunidad, Isaac mismo se habría encargado de limpiar.

Elevó la mirada a su interlocutor en cuanto la conversación tomó un giro. Le alegraba no tener que ahondar en el asunto de los Schröder, por cuanto los dos mellizos habían muerto y no había nada más que pudieran aportar. Apostaba, además, a que el Nigromante no había vuelto a la vida sólo para vagar por la isla sin propósito alguno, se esforzaba por creer que el hombre no mentía al mencionar la necesidad de tratar asuntos importantes, temas que de verdad valían la pena discutir y, por supuesto, que valían su tiempo. Por ello aceptó la invitación de sentarse, sin aquel disimulado protocolo que llevaba a cabo por regla, aquel protocolo que no admitía el contacto de una tela impecable con la suciedad.

Sinceramente, dudo que sea posible establecer un cuándo. Los innumerables principios con los cuales se fundó La Orden fueron desapareciendo de manera gradual, cada generación fue tornándose cada vez menos estricta, menos exigente. No puedo decir cuarenta años antes fuera la misma basura que es ahora, pero al ingresar sentí una terrible decepción. Pero el deterioro es inevitable sin el fundador. Las nuevas generaciones, sin un líder que corrija sus mediocridades, tomará el rumbo que más le plazca y terminará desechando lo que no se acopla, como ocurrió con Gabriele. Por otra parte, he de decir que aún son ambiciosos, pero esa ambición que poseen es igual a la de un crío: caprichosa, ignorante y sin sentido. En todos mis años al servicio de los monseñores jamás se habló de expansión, sino de reservar ese grupo para unos cuantos. Robert habló alguna vez de rebelarse y a pesar de que lo hubiera secundado, para mí era un hombre ciego, no muy distinto a los sacerdotes. Lo suyo era un capricho también, infundado por ofensas que él interpretaba como personales y cuyo fin habría sido tan insignificante si hubiese llevado a cabo sus deseos. Pero yo quiero saber qué es lo que pretendes hacer tú al respecto.


Isaac AmdahlAprendiz
avatar
Apodos : Idris Isaac Amdahl
Avatar : Christian Bale
Habilidad : Escudo Mental
F. Inscripción : 12/11/2016


Ver perfil de usuario
Aprendiz

Volver arriba Ir abajo

Re: The essential is invisible to the eyes || Isaac Amdahl

Mensaje por Ghünter L. Schröder el Sáb Ago 05, 2017 6:40 pm

Lo escuchó con la merecida atención, asimilando sus palabras para sumarlas a sus reflexiones. En un par de ocasiones asintió con la cabeza para darle la razón manteniendo el silencio. Ciertamente muchas cosas acabaron evaporándose o tal vez solo fueron enterradas con el criterio de alguien o de algunos que creyeron innecesario seguir manteniendo en el tiempo los principios que regían a La Orden. Un criterio por cierto cuestionable. Y aunque todo había quedado escrito, pudiendo así culpar a cada generación por la falta de comprensión a la hora de leer, responsabilizaba solo a quienes habían roto en algún momento la cadena, sumando con los años eslabones más débiles que los primeros. ¿Qué tan importante era actualmente leer los primeros escritor que él junto a otros magos habían redactado con la finalidad de que estos fuesen leídos por sus sucesores? Quizá había dejado de ser relevante, tal vez solo los rangos más altos accedían a esos textos y el conocimiento no se traspasaba a los que estaban más abajo, manteniéndolos a todos en una ignorancia dañina que terminaba por arruinar a la totalidad de la agrupación. Sin embargo, ¿qué fin tenía mantenerlos a todos ciegos?

-En algún momento lograré saber lo que pasó y entonces lo entenderé… de todos modos deduzco que la falla viene de la cabeza. Si el cerebro no funciona como debiese, ¿cómo lo hará entonces el cuerpo?- sonrió brevemente. -Robert tenía un serio problema de ego, por lo mismo cada una de sus acciones iba en directa relación con lo que quería conseguir para sí mismo. Por eso mismo concuerdo con la idea de que estaba ciego… y lo peor de todo es que era una ceguera voluntaria- agregó y respiró hondamente alzando la vista al cielo manteniéndose unos segundos pensativo. -Es gracioso que el afán de expansión dejara de existir, porque uno de los axiomas principales era precisamente el crecimiento de la población de magos oscuros con el fin de ser una especialidad dominante que finalmente consumiera a todas las demás. La idea siempre fue ser un manto oscuro en el mundo y no un mancha negra en una isla- lo miró de reojo y luego fijamente.

-Lo que quiero hacer es simple, pero es necesario hacerlo usando la cabeza y no el estómago. Mi regreso lleva implícita una promesa que hice a quien antaño fue mi ama. Mi existencia depende de ese propósito al que yo mismo me comprometí, aunque no por falta de imaginación, sino que por placer. La nigromancia es un estilo de vida que debes amar para poder cargarlo sobre tus hombros, de otro modo te esclaviza- explicó queriendo entrar en su punto desde lo profundo y no desde lo superficial. -Pero no es solo serlo por serlo, convertirse en un nigromante por querer alcanzar el trono de señor de la muerte sin otro objetivo, es un sacrificio tonto y totalmente vacío. Me convertí en esto para ser un peldaño más hacia la supremacía de la magia negra. Era muy joven en ese entonces… todavía estaba solo, no obstante, tenía planes y yo solo me había adelantado un poco para que al momento de llevarlos a cabo, no tuviera limitaciones- se encogió de hombros y entrecerró los ojos volviendo la vista hacia el horizonte y perdiéndose en el mismo por unos segundos.

-Poco tiempo después estuve a la cabeza del pequeño grupo de magos oscuros que tenían la misma ambición que yo: dominar. Y ellos sabían lo que yo era, conocían el valor de tenerme… y yo sabía el valor que ellos tenían, porque cada uno poseía una función diferente igual de importante. Todos entendíamos lo fundamental que era crecer, fortalecernos… y llegamos aquí por eso. Arrasamos con este sector que sería nuestro siguiente punto de partida para oscurecer la totalidad de Baskerville… lento como un cáncer en el cuerpo de un anciano, pero constante, en silencio… - suspiró pesadamente. -Pero pronto llegó la nueva generación y por alguna razón se volvió benigna para la región y ahogaron el núcleo de maldad y lo siguen ahogando. Nadie en este lugar de Pandora teme siquiera un poco a lo que está más allá del Bosque del Monasterio. La historia de la sombra cubrió a los monjes hasta hacerlos desaparecer no es más que un cuento folclórico- se miró el anillo de la mano derecha y jugó un poco con este haciéndolo girar distraídamente antes de volver a ver a Isaac. -Tú me preguntaste qué es lo que pretendo hacer al respecto y mi respuesta es cortarle la cabeza a La Orden, quemarla y volver a levantarla desde las cenizas, con sus verdaderos principios. Porque no podemos seguir siendo una mancha. Cosas interesantes están ocurriendo en Pandora y es necesario marcar esta región como nuestra. Desconozco los movimientos de Flamel, pero no voy a esperar a que este territorio sea cedido para quién sabe qué. Baskerville debe ser un lugar netamente mágico, pero bajo nuestro gobierno y cada ser que entre aquí deberá regirse según las leyes que en un futuro redactaremos- ladeó levemente la cabeza. -¿Estarías dispuesto a ser parte de eso, Isaac?-.



Ghünter Leberetch Schröder
avatar
Avatar : Robert Downey Jr.
Habilidad : Visión de Merlín, Ilusiones de Sombras
F. Inscripción : 09/07/2015


Ver perfil de usuario http://regiatenebrae.tumblr.com/
Erudito

Volver arriba Ir abajo

Re: The essential is invisible to the eyes || Isaac Amdahl

Mensaje por Isaac Amdahl el Mar Ago 08, 2017 7:18 pm

Tal y como había insinuado respecto a Robert, que prestase sus servicios al mago que tenía frente a sí no significaba que confiara plenamente en él ni que el nigromante estuviera exento del riguroso análisis que Isaac llevaba a cabo dentro de su cabeza. Involucrarse en aquel entorno era como llevar a cabo una investigación de campo, conocer el comportamiento de los individuos en su ambiente habitual y saber hasta qué punto valían la pena o qué tan útiles podrían llegar a ser. De modo que, y Ghünter lo sabía bien, haberlo ayudado a volver a la vida no significaba la gran cosa para Isaac, no era una declaración de lealtad eterna ni mucho menos un acuerdo ni sumisión. Isaac no estaba al servicio de nadie, salvo para sí mismo.

Escuchó cada palabra de aquel preámbulo, del discurso emitido y que tal vez habría ignorado si conociese un poco más del supuesto fundador de La Orden. Cuando menos el ahora inmortal tenía idea de lo que estaba hablando, tenía una propuesta clara y fría dentro de su cabeza en lugar de las amenazas ocasionales que había escuchado de Robert. Sin embargo, el plan parecía aún demasiado lejano, una simple promesa que se había quedado atrapada en el tiempo, una promesa que al final era la misma de siempre, lo único que podía hacerse al respecto. Mas no era lo que Isaac quería saber. Él sentía curiosidad por los detalles, por las estrategias que se tomarían en cuenta o si no habría estrategias del todo. Quería asegurarse de que realmente hubiese algo más allá de la intención de cercenar la cabeza de La Orden.

¿No estás enterado? — Repitió con un interés artificial, pues lo natural era que el hombre no fuera consciente de los acontecimientos de los años anteriores. — Esta región ya fue puesta al servicio de Van Helsing desde hace tiempo y la consecuencia de ello está vagando ahora mismo por la isla. Si me lo preguntas, estar sometidos a Heindel representa una brecha entre el verdadero progreso, un desarrollo genuino de la región, que es lo que creo que ha conducido a la región a un periodo de mediocridad. Actualmente Baskerville está regida por las reglas de otros, algo bastante decepcionante, a decir verdad. Si lo que me propones es liberar a esta región del manto de estupidez que la somete, entonces estaré dispuesto a formar parte de lo que sea que estés planeando. — Más allá de eso, Isaac tenía la esperanza de encontrar menos puertas cerradas. A él no le interesaba embriagarse de poder ni de conquistar tantos territorios fueran posibles, sino que simplemente buscaba disminuir las limitaciones que hasta entonces se le habían presentado y, dentro de sus otras ambiciones, purificar la región. Baskerville debía pertenecer únicamente para los magos, no podía seguir siendo un punto de interés para las demás razas, mucho menos para los humanos. Las mentes mediocres eran cuento aparte.


Isaac AmdahlAprendiz
avatar
Apodos : Idris Isaac Amdahl
Avatar : Christian Bale
Habilidad : Escudo Mental
F. Inscripción : 12/11/2016


Ver perfil de usuario
Aprendiz

Volver arriba Ir abajo

Re: The essential is invisible to the eyes || Isaac Amdahl

Mensaje por Ghünter L. Schröder el Sáb Ago 26, 2017 7:28 pm

Obviamente que no tenía ni la más mínima idea de que Baskerville estaba ahora al servicio de Van Helsing, solo sospechaba que algo ocurría, sin embargo ignoraba detalles y este en particular casi llegó a darle náuseas. Negó con la cabeza clavando su vista en el piso y tomó aire para después botarlo lentamente -Esto es lo que pasa cuando dejas todo en las manos equivocadas- dijo repitiendo en resumen parte de las ideas que ya había expuesto antes. Le parecía tan aberrante. -Eso es algo que debemos cambiar, pero no podemos hacer nada respecto a eso si no nos aseguramos primero de lo que nos pertenece. Sé que entiendes que sería una tontería modificar lo macro si no hemos echado raíces- acarició el pelaje de Hades mientras dejaba su vista perdida más allá del horizonte, con expresión pensativa, momentáneamente absorto en sí mismo.

-No quiero elucubrar con tan poca información, pero presiento que se vienen conflictos de escala importante. No sé cuán masivo puede llegar a ser, solo me estoy basando en lo que percibo del ambiente, supongo que tú también puedes sentirlo y además puedes contrastarlo con todo lo que sabes y lo que has podido ver durante todo este tiempo. Pero no importa. A pesar de que me molesta bastante el saber que esta región está al servicio de alguien más, alguien que no es mago y que no está ni cerca de serlo, no es por ahora una prioridad. La oportunidad de cambiar las cosas va a presentarse por sí sola en este aspecto- parpadeó una vez regresando al momento, aunque no miró a Isaac. -Respecto a todo este asunto, solo necesito mantenerme informado, quizá ver las cosas con mis propios ojos y oír todo lo que pueda desde fuentes más directas. Sería prudente dejar Baskerville unos días y visitar otras regiones- lo vio de reojo y encogió uno de sus hombros.

-Pero volviendo a lo que nos es pertinente ahora- se levantó para poder estirar un poco las piernas y avanzó alejándose solo unos cuantos pasos con los brazos cruzados detrás de su espalda. -No pretendo hacer desaparecer a los viejos que duermen en La Orden de la noche a la mañana. Ellos necesitan saber que estoy de regreso, verme, confiar en mí. Seré gentil y les haré ver que se han equivocado, pretenderé enseñarles lo que debemos hacer y tú vas a ser uno de mis brazos, junto con Gabriele- se giró para mirarlo -Supongo que la conoces- sonrió levemente. -Luego los haré desaparecer… la cabeza primero, los que están más arriba e iré descendiendo en la pirámide hasta que solo queden los peones. Entonces, desataremos el infierno en el Monasterio. Nadie va a quedar en pie salvo quienes hayan logrado entender el propósito de esta organización. No será difícil identificarlos, van a ser muy pocos. Podrás saber quiénes son con solo verlos a los ojos- se guardó las manos en los bolsillos y se balanceó suavemente sobre sus pies una vez. -¿Necesitas saber algo más?- preguntó ladeando la cabeza y alzando una ceja, no con actitud retadora, sino más bien expectante.



Ghünter Leberetch Schröder
avatar
Avatar : Robert Downey Jr.
Habilidad : Visión de Merlín, Ilusiones de Sombras
F. Inscripción : 09/07/2015


Ver perfil de usuario http://regiatenebrae.tumblr.com/
Erudito

Volver arriba Ir abajo

Re: The essential is invisible to the eyes || Isaac Amdahl

Mensaje por Isaac Amdahl el Sáb Sep 16, 2017 10:37 pm

Su atención sobre la figura de el Nigromante fue breve. Lo miró levantarse y después desvió su mirada a un punto muerto. Repasaba en silencio las palabras que había articulado desde el inicio de su encuentro y las iba sumando cuidadosamente a aquellas que eran enunciadas al momento. Y mientras estudiaba la postura de aquel posible aliado, pensaba en que sería necesario actualizarlo en muchos aspectos, en señalar los acontecimientos que habían marcado a la isla y mostrarle que ese augurio que tenía estaba más que definido, al igual que todos sus efectos y consecuencias. A Isaac, por ejemplo, no le preocupaba. Sabía que Baskerville tenía la ventaja de involucrarse sólo en el aspecto político y que en la región no se vería tal cosa como la rebelión ni otros conflictos. Vivían encerrados y expuestos a la vez.

Prolongó su última respiración ante la pregunta final del mago. — No hemos hablado sino de lo evidente — Replicó mirándolo de soslayo. — De modo que hay mucho que pretendo saber. — Acto seguido, se levantó de donde estaba sentado y acomodó el saco. — Conozco a Gabriel, conozco su historia y lo que provocó su expulsión de La Orden, así que no hace falta un vistazo a grandes rasgos de lo que sea que estés planeando, que es, precisamente, lo que quiero saber. Ya sé que pretendes reconstruir La Orden, remover a sus líderes y a los que no nos sirven, eso lo ha pensado todo aquel que no está ciego de ambición. Si rechazaron a una de los fundadores, ¿qué esperas que reconozcan en ti? Y, si lo hacen, ¿no crees que se negarán a todo? Te apuesto a que saben fingir muy bien. — Continuó dando un par de pasos, tan solo para mirar de frente a su interlocutor. — Los preparativos deben comenzar ya, pero para eso hace falta saber qué se hará exactamente. — Él, que jamás había sido un hombre impaciente, sabía muy bien que el tiempo debía aprovecharse, que cada segundo valía y que a todo correspondía un tiempo. Sabía cuándo se desperdiciaban los minutos, las palabras, y cuándo valía la pena articularlas.

— Por otra parte, conozco a alguien que quizá pueda resolver el asunto del exterior. — Prosiguió a la vez que deslizaba la yema de los dedos sobre la lápida en la que se había sentado, tan sólo para comprobar qué tan polvorienta estaba. — No acostumbro a dar recomendaciones, pero imagino que ella puede ser la excepción, por cuanto este asunto importa. Tengo una aliada fuera de Baskerville que acostumbraba a venderme información a cambio de ciertos favores y, por lo que sé y he llegado a comprobar, está más que involucrada en las cuestiones del exterior. Fue, de hecho, quien facilitó la captura de Anabelle hace años — Indició girándose levemente para echar un vistazo breve a la lápida en cuestión. — Una inmortal llamada Helena.


Isaac AmdahlAprendiz
avatar
Apodos : Idris Isaac Amdahl
Avatar : Christian Bale
Habilidad : Escudo Mental
F. Inscripción : 12/11/2016


Ver perfil de usuario
Aprendiz

Volver arriba Ir abajo

Re: The essential is invisible to the eyes || Isaac Amdahl

Mensaje por Ghünter L. Schröder el Dom Sep 17, 2017 4:29 pm

-Helena Della Rovere Corso- dijo sabiendo muy bien quién era aquella persona a la que Isaac se refería. Acto seguido sonrió sin ocultar cuan bien le hacía sentir tan solo el escuchar ese nombre que tantas memorias traía consigo y que hacía arder hasta la última fibra de su cuerpo. La mujer que había amado y que seguía amando. Y no era porque en el mundo hubiese solo una inmortal que respondía a ese nombre, no, lo que le hizo llegar a la conclusión de que se refería a la vampiresa que conoció en Prejkme fue la breve descripción previa, ese perfil solo encajaba en ella y lo sabía porque la conocía muy bien. -Si consideras que es una buena aliada en ese aspecto, puedes tomar las medidas que estimes convenientes. La conozco, compartimos muchos años juntos fuera de Pandora… - su sonrisa se mantuvo un poco más antes de desaparecer. -Sin embargo, no sé qué tan al tanto estás de su estado actual. Fui a visitarla hace varios días atrás y la verdad es que se encuentra bajo la influencia de alguna clase de maldición antigua. La percibí inestable, de hecho, no me reconoció, creyó que soy Robert… así que si tratas con ella estos asuntos, no hagas mención de mi nombre, no va a creerte. Sé que sabrás abordar el tema de todas formas. No voy a cuestionar tus métodos- finalizó.

Luego volvió a conectarse con el tema que había precedido a la mención de Helena. Así que para marcar el punto a parte, suspiró pesadamente y alzó la vista al cielo, luego se aclaró la garganta y finalmente puso sus ojos otra vez sobre Isaac -A La Orden siempre le ha gustado las muestras de poder. Necesita un hueso para roer y entonces la tendremos exactamente donde la queremos- hizo una breve pausa y bajó la vista al suelo ladeando un poco la cabeza como si estuviese pensando. -Poco después de mi visita a Bran, hice un viaje a la región de los elfos persiguiendo el rastro de aquello que nos trajo a nosotros a Pandora. Los antiguos textos de magia, los primeros, aquellos que trataban principalmente de alquimia y sobre los principios de la energía, hablaban de que en el mundo existía una roca de energía pura que puede brindar poderes hasta el momento imposibles de dimensionar- volvió a pausarse y se mordió el labio inferior entrecerrando los ojos, estaba recordando y tratando de dar la información necesaria y no más que eso para no perder el tiempo. -Ese objeto está en esta isla aún, lo ha estado desde mucho antes de nuestro arribo a principios de la década de los 40s. Estaba bajo la protección de los magos blancos y luego, cuando los atacamos, fue llevado a Thyris, lugar que es actualmente su hogar, pude percibirla en mi paso por la frontera- alzó la cabeza y miró a su alrededor antes de fijarse en Amdahl otra vez.

-Pero Thyris tiene su propia guardia y estoy casi seguro de que poseen una especial para esa piedra, aunque desconozco quiénes son y dónde estarán apostados. Y es aquí cuando quiero encargarte una tarea. Necesito que averigües precisamente eso. No tomes prisioneros, solo quiero la información. Luego, si tienes suerte con ello, estableceré el plan a seguir para traer aquí, a Baskerville, una muestra que servirá para enseñarle a La Orden que la misión inicial sigue en pie y progresando. Los pondrá en el camino otra vez y así los guiaremos como ganado hacia el matadero. Eso es todo lo que necesitamos para poner todo lo demás que te dije en marcha. Una vez que los altos cargos vean este guiño, no van a cuestionar nada, puedes estar seguro de eso. A ellos debe gustarles mucho el espectáculo y nosotros les traeremos este espectáculo a la cueva de la que nunca han querido salir para hacer lo que deberían- sabía que podía meterse en un conflicto con Thyris si llegaba a dañar a algún elfo con rango, pero creía que algo así no llegaría a ocurrir. Sin tener un responsable a quien atribuir la desaparición de unos pocos guardianes, no iban a arriesgarse a atacar una región entera solo para dar con el culpable. Ellos no eran así.



Ghünter Leberetch Schröder
avatar
Avatar : Robert Downey Jr.
Habilidad : Visión de Merlín, Ilusiones de Sombras
F. Inscripción : 09/07/2015


Ver perfil de usuario http://regiatenebrae.tumblr.com/
Erudito

Volver arriba Ir abajo

Re: The essential is invisible to the eyes || Isaac Amdahl

Mensaje por Contenido patrocinado

Contenido patrocinado


Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.