Últimos temas
» Rumor — Samara
Hoy a las 1:50 pm por Alajëa N'Ralla

» Expediente de C. Bastian {En proceso}
Ayer a las 10:28 pm por Pandora

» The Story Never Told - Élite
Ayer a las 7:39 pm por Invitado

» Death parade × Alajëa
Ayer a las 6:37 pm por Helena D. Corso

» Grey havens × Lestat
Ayer a las 6:35 pm por Helena D. Corso

» Saludos a tod@s!
Ayer a las 4:39 am por Håkon Nilsen

» Registro de Grupo, rango y habilidad
Ayer a las 1:20 am por Leucótea

» Registro de PB
Ayer a las 1:20 am por Leucótea

» ♥ I want to find you{Helena }
Mar Ago 15, 2017 11:22 pm por Helena D. Corso

Afiliados Hermanos
Afiliados de recursos/Directorios

The words that I can't say | Adrià Neleo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

The words that I can't say | Adrià Neleo

Mensaje por Segyg Fo'Gnir el Sáb Sep 17, 2016 9:17 am

A Segyg le gustaba nadar despacio. Le gustaba que los cambios de corriente que generaban las olas lo mecieran. También le gustaba sentir los cambios de temperatura del agua sobre la piel.
Hacía muchos años, cuando sus hijos eran pequeños, jugaba con ellos a atraparlos mientras Lona temía que se hicieran daño. Cuando los niños fueron algo más mayores los empezaron a llevar a los arrecifes de coral. Allí les enseñaban los distintos tipos de coral, de peces, de crustáceos y de cualquier forma de vida que dependiera de los arrecifes para sobrevivir. Les enseñaron que, del mismo modo que los grandes depredadores marinos no atacaban si no tenían hambre, ellos también debían respetar a las otras criaturas y, en primer lugar, no matar por placer, y en segundo lugar, asegurarse de que, de hacerlo, fuese con fines alimenticios y nada más. «El agua es la cuna de la vida, en ella no se puede alterar el orden natural de las cosas. Si sucede, ya no habrá nada y todo se volverá contra vosotros», les decía Lona.
Y aunque eso fue muchos, muchos años atrás, y a pesar de la orden de ejecución que pendía sobre su cabeza, Segyg jamás había dejado de visitar los arrecifes de vez en cuando. Tenía miedo al encontrarse a los soldados de Zárkaros debido a la proximidad con la ciudad, pero el deseo de revivir su alguna vez feliz vida era mucho más fuerte, sobre todo desde que, unos dos años atrás, Segyg encontrara, camuflado entre el coral del arrecife y el que lo empezaba a cubrir, un collar que él había regalado a Lona. El atlante intentó hilar ideas y posibilidades, pero al no poder encontrar nada prefirió creer que, quizá, se le cayó cuando sus asesinos la perseguían. Al fin y al cabo como familia tenían acordado encontrarse en los arrecifes si algo sucedía.
A pesar de los años Segyg no había perdido el gusto por dejarse mecer. A veces simplemente flotaba boca abajo con los brazos estirados en cruz y era un mero espectador de la vida en el arrecife, como en aquel momento. Desde arriba, observaba a los peces y su sociedad, su manera de encontrar pareja, de obtener alimento, de defenderse ellos y su territorio, de burlar a los depredadores, de caer como las presas que eran… vivir, en definitiva: algo que a él, en parte, se le había olvidado.


I must hide:
avatar
Apodos : Segyg Fo'Gnir
Avatar : Richard Armitage.
Habilidad : Nana mortífera.
F. Inscripción : 20/05/2016


Ver perfil de usuario
Litoral

Volver arriba Ir abajo

Re: The words that I can't say | Adrià Neleo

Mensaje por Adrià Neleo el Mar Sep 20, 2016 8:37 pm

Soplaba el viento de septiembre aquella tarde y Adrià se encontraba cruzada de brazos mientras contemplaba el inmenso océano. Había regresado del puerto donde mayormente la atlante gustaba de pasar la mayor parte del tiempo cuando se encontraba en tierra firme. Algunas personas caminaban por la playa y a distancia, lejos de los arrecifes se podía ver algunos botes de pescadores; quizás de los que vivían en la costa en la misma región. El clima amenazaba, las personas en cuanto se dieron cuenta de los nubarrones se marcharon, quedándose sola la atlante observando tranquila sin prisa el paisaje que le rodeaba. El mar se veía  del mismo color del cielo, parecía de hierro líquido y la niebla comenzaba a hacerse más densa, ocultando el horizonte. Adrià gustaba de contemplar tan majestuosa belleza que se imponía ante ella y la rodeaba completamente por largas horas. A veces hasta que el sol se ocultará en el horizonte antes de regresar a la ciudad marina. Allí de pie se entregaba a lo que los dioses le habían obsequiado como su hábitat. El fuerte viento gélido acariciaba su tersa y brillante piel y jugaba con su rubia cabellera cual si fuese las velas de un galeón a punto de zarpar del muelle. Gustaba de escuchar el arrullo de las olas al chocar con las rocas y el graznido de las gaviotas al estas posarse sobre las inmensas salientes que sobresalían por encima del mar. Cuando estuvo lista comenzó a caminar con lentitud hacia el agua, pronto llegaría la marea alta y ese era el momento para sumergirse sin ser vista. Aspiró profundo dejando que sus fosas nasales se llenaran del peculiar olor a salitre que despedía el mar. El mar estaba cantando su canción “Ya es tiempo de regresar Adrià” la atlante sonrió, sin esperar mas se sumergió con prontitud a las profundas aguas del océano. La temperatura del agua era reconfortante para ella, ya que había estado en tierra firme por largas horas, lo necesitaba. Estuvo un promedio de varios segundos en el área. Decidió a último momento dirigirse hacia los arrecifes, en donde solía sentarse para contemplar por largas horas las noches de luna llena. Al aproximarse desde su ángulo divisó lo que le pareció un punto negro que ha medida que se iba acercando se hacía mas notable. Percatandose a una distancia prudente de que se trataba de un cuerpo flotando a la deriva por el vaivén de la marea. Llegó hacia el cuerpo “era un hombre” y no se había percatado de la presencia de ella. “¿Estaba muerto?” Adrià escruto con sus ojos aquel rostro con sumo detenimiento e igual su torso; pues le parecía conocido. Entonces logró recordarlo “pero no… no…Era imposible creíamos que había muerto”.
—“Segyg….Segyg”...—le llamó por su nombre; con voz dulce y melodiosa, esperando a que el atlante pudiese escucharle.


“Creo que si acercases el oído a mi corazón, escucharías el mar.”
Me:

avatar
Apodos : Adrià Neleo
Avatar : Jessica Stam
Habilidad : Fantasma de la Ópera
F. Inscripción : 11/09/2016


Ver perfil de usuario
Litoral

Volver arriba Ir abajo

Re: The words that I can't say | Adrià Neleo

Mensaje por Segyg Fo'Gnir el Lun Oct 03, 2016 9:02 pm

Su tranquilidad no duró mucho. Estaba acostumbrado a mantener la guardia por obvias razones al ser un prófugo en busca y captura, y aunque fuesen insignificantes, se alteraba por cualquier pequeño detalle que sintiese cerca. Por ello, al poco tiempo de dejarse flotar se alteró al oír un sonido. Cuando comprobó que se trataba de una ballena cercana respiró profundamente para tranquilizarse.
Las dudas llegaron cuando entendió que no iba a calmarse como pretendía. Le asustaba mezclar instinto con conocimiento. Saberse perseguido chocaba de frente con la idea de encontrar un lugar seguro. No podía quedarse encerrado de por vida, le era imposible estarse quieto. Rodear Pandora de un lado a otro aún podía garantizarle cierta seguridad al encontrar suelo cerca, porque aunque los atlantes lo buscaban por tierra y mar era en este último donde más empeño ponían, se había dado cuenta a la fuerza, cuando, contraria a su naturaleza, la certeza de permanecer en tierra firma le tranquilizó más que la idea volver al agua.
Aun así no podía evitar volver a ella. Los lagos y los ríos no eran lo mismo. Había algo en el agua del mar que le llamaba. Quizá fuera la sal, quizá la amplitud, quizá las bestias, quizá el instinto al ser aquel su origen y su hogar, pero lo añoraba cada día un poco más y la lejanía le partía el corazón. Le parecía mentira tener que sentir miedo en su propia casa, pero la maldad gratuita era el precio a pagar por la inteligencia y la civilización.

«Segyg… Segyg…».

Aquellas palabras, su nombre, reforzaron sus instintos y despertaron los que aún pudiera haber dormidos. No podía ser. Su vida no podía acabar ahora. Aún no. Aún no, por favor.
Su primera reacción, como era de esperar, fue alejarse y encontrar a quien le había llamado. La segunda, asegurarse de que no había más razones para preocuparse. Cuando hubo ubicado a la mujer, otra atlante,  la adrenalina que preparaba para un enfrentamiento tomó el control de su cuerpo. Estaba tan tenso y asustado que su respuesta fue volverse realmente agresivo.
¡¿Quién eres?! ¡¿Qué quieres de mí?! ¡Aléjate de mí! ¡Te lo advierto!  
Se había movido tan rápido y había gritado tan fuerte que había asustado a casi todos los animales que hacía un momento habían dado vida al arrecife de coral que se extendía bajo sus pies.
Si bien Segyg llevaba asustado más de cinco años él era un soldado, y si le atacaba, se defendería. No portaba armas físicas, pero aún tenía su canto.


I must hide:
avatar
Apodos : Segyg Fo'Gnir
Avatar : Richard Armitage.
Habilidad : Nana mortífera.
F. Inscripción : 20/05/2016


Ver perfil de usuario
Litoral

Volver arriba Ir abajo

Re: The words that I can't say | Adrià Neleo

Mensaje por Contenido patrocinado

Contenido patrocinado


Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.