Últimos temas
» II Misión de Davy Jones × Ptalka Fo'Gnir & Samara
Hoy a las 5:53 pm por Tarik Ahmed

» Saludos a tod@s!
Hoy a las 3:26 pm por Håkon Nilsen

» El pasado es pasado (Lena)
Hoy a las 11:57 am por Flox A. Kraus

» Comics Leyends ||+18|| cambio de botón
Hoy a las 10:45 am por Invitado

» ♚CHECKMATE♟ - Yaoi +18 [Cambio de botón estático]
Hoy a las 7:50 am por Invitado

» Grey havens × Lestat
Hoy a las 1:21 am por Lestat De Lioncourt

» Noche Inusual {Priv Håkon}
Hoy a las 12:18 am por Lestat De Lioncourt

» Petición de Rol
Hoy a las 12:11 am por Ptalka Fo'Gnir

» ♥ I want to find you{Helena }
Hoy a las 12:07 am por Ptalka Fo'Gnir

Afiliados Hermanos
Afiliados de recursos/Directorios

Burning in my skin || Ryssa A. Kirgyakos

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Burning in my skin || Ryssa A. Kirgyakos

Mensaje por Lynceus Bàlor el Jue Mayo 19, 2016 11:39 pm

No podía negarlo. Aún y cuando podía forzar su cuerpo y mente para salir caminando de la arena subterránea, todo aquel que se cruzaba en su camino le miraba, si no perplejo se mofaba, ver aquella criatura de los cielos andar ensangrentado en pleno Heindel, como ciervo en medio de una jungla. Hacía menos de un cuarto de hora cuando había sido vencido y humillado en las penumbras de la arena de Van Helsing, aunque salir vivo parecía ya ser suficiente recompensa, salir andando, todo un privilegio, sobretodo si se considera a su contrincante.
La lucha pareció durar apenas un parpadeo, pero en realidad transcurrió mucho más, tal vez una hora o dos. Cada uno de los eventos del combate se habían marcado en su cuerpo, sin mencionar que había perdido parte de su armadura en la pelea. Ríos carmesí corría desde lo alto de su cabeza, ya no había ropa alguna que ocultara la diversas heridas de garras y dientes en su pecho y lomo, sin mencionar la mordida que había dañado su ala izquierda, por lo que tendría nuevamente que viajar a pie. ¡Con lo mucho que le gusta andar como los bípedos! Pero esta vez tendría que tragarse su orgullo, tendría que permanecer un rato ahí en Heindel y ver la manera de cubrir sus heridas, pues aún estaban abiertas. Pero antes pararía en un bar, pues más herido estaba su ego que su cuerpo.
No era problema dar con un bar en Heindel, toda la ciudad estaba plagada de ellos. Se acercó cojeando al más cercano. Subió con dificultad el par de escalones que daban a la puerta y empujó la puerta hacia adentro dejando estampada una gran huella sangrienta en la puerta. Obviamente todo mundo se volvió por un momento a ver quien entraba, aquella situación era de lo más peculiar, aquel bar debía ser el más decente en Heindel. Los bares a los que llegaban los viajeros o los carentes de plata estaba en otra dirección, pero por lo menos las secciones de la ciudad que estaban más cercanas al palacio de Van Helsing tenían una pinta casi elegante. En seguida el anfitrión del lugar lo llamó desde lo lejos diciéndole: “¡Oye, tú! Estás rayando el piso con tu maldita hacha”. El alado lo miró con cara de fastidio y arrojó la gran arma fuera, estorbando el camino a todo quien quisiese entrar. -¡Estás ensuciando el piso!- volvió a gritar el hombre en medio de la muchedumbre parlante al ver que además de fango en sus botas también goteaba sangre.
-Ya cierra la boca, enano.-dijo Lynceus algo molesto a la vez que ponía un puñado de monedas doradas en la barra.- Sírvame lo que valga esto.
El tendero lo miró con cara de pocos amigos mientras recogía las monedas con ayuda de un trapo, pues también estaban bastante sucias. Se giró un par de veces y buscó de bajo de la barra para llevar a Lynceus seis botellas de lícor. Aún no terminaba de colocarlas todas cuando el rubio ya se bebía una de ellas, solo para descubrir que no solo no era de su agrado, sino que el licor en contacto con su labio partido le provocaba horribles dolores. En una expresión de asco giró la botella para averiguar que clase de licor era.- ¿Que és esto? ¿Licor para homosexuales? ¡Dame algo más fuerte!



I live in Narnia!! :
avatar
F. Inscripción : 18/07/2015


Ver perfil de usuario
Segador

Volver arriba Ir abajo

Re: Burning in my skin || Ryssa A. Kirgyakos

Mensaje por Ryssa A. Kirgyakos el Sáb Mayo 28, 2016 7:58 pm

Cuando la mano del curandero se posó en su brazo, la griega esgrimió una feroz mueca mientras lanzaba un grotesco rugido que salió desde las profundidades de su garganta. Nunca debías acercarte a un animal herido, mucho menos a una hembra enfurecida y ebria de victoria. El dolor latía desenfrenadamente en su cuerpo, en un marcado ritmo que hacía que lenguas de fuego lamiesen su piel. Instintivamente, el hombre se alejó y supo interpretar sabiamente el brillo primitivo que relucía en su mirada amarillenta. La bestia seguía despierta y no atendería a razones, ni distinguiría entre amigos y enemigos por muy nobles que fuesen las intenciones. Cerró la puerta de la habitación donde la habían confinado para tratarla. Como si no fuesen como desconfiaban de su naturaleza, como si ella necesitase que cuidasen de sus heridas. La hembra sabía lamérselas en soledad y sabían mejor con el rastro del alcohol borrando su dolor a la par que aumentaba el escozor. Por eso, cuando la puerta se cerró y la dejaron a solas allí, suponiendo mal que solo debían concederla algo más de tiempo antes de tratarla para que domase su instinto animal, la griega posó sus pies descalzos en el suelo frío. Una súbita debilidad se apoderó de sus músculos pero eso solo sirvió para azuzar más a la imperiosa necesidad que sentía de salir de allí. No toleraba estar con la guardia tan baja ante extraños, todo su ser se resistía a dejarse abandonar por la somnolencia para recuperarse. Quería la oscuridad retorcida de sus bosques peligrosos de Arcadia o...
Su mirada decidida encontró los pórticos de las ventanas.
Para cuando el curandero abrió la puerta, encontró la cama vacía con la huella carmesí del cuerpo de Ryssa en él. El mismo rastro que guió sus ojos hasta la ventana abierta de par en par, dejando entrar la suave brisa de la noche.

La figura ataviada de negro, ropa cortesía involuntaria de los siniestros, estiró el brazo,  sacando una mano fina donde la sangre había goteado como un sádico tatuaje. Empujó la puerta de la taberna, encajando su palma en la mancha escarlata que había marcado la madera antes que ella. Y entonces la vio. Reconocía aquel brillo plateado y peligroso de la hacha ahí clavada porque su mordisco había dejado su marca en su cuerpo como un amante inclemente. El sordo calambre que repataba por sus miembros pero cuando se supo en mitad del ajetreo de aquel local lleno de vida, respiró más calmadamente. El olor a alcohol la recibió, se sintió acogida en una región que se había proclamado su enemiga en susurros hoscos. Pero ahora, oculta sus facciones entre las sombras de la capucha de levita que ocultaba sus heridas, nadie tenía motivos para mirarla. Necesitaba tiempo. Tiempo para asentar su propia cabeza, para celebrar su propia victoria, para reponerse. Y encerrar a un lobo en una sala desinfectada y con olor  a humectante no era buena idea. Recuerdos muy humanos volaban a su cabeza, de tiempos lejanos que no quería que enturbiasen su vivencia animal, su hábitos adquiridos en libertad y no en cautiverio. Y para Ryssa, aquel lugar, con rostros curtidos, improperios y lenguas rudas, alcohol fuerto... eso, eso era su hábitat natural.
No perdió el tiempo, sus ojos, de nuevo de un profundo azul cobalto, se pasearon por aquel espacio hasta que dio con él. Furioso, vivo, altivo. Aquella melena rubia le daba la espalda, la misma que había tenido la bendición de probar en una arena y, para la desgracia del dueño de las alas blancas, no entre sábanas. Le habría hecho también daño, pero no tanto. Maliciosa, como si ella no estuviese herida, como si no la hubiese destrozado y llevado al límite, Ryssa salvó la distancia que les separaba con unos pasos silenciosos.

-¿Crees que podrás con algo más fuerte? -Entonó en un susurro, provocativa, asomándose por encima del hombro del guerrero alado, muy cerca de su oído, dejando la calidez de su mano sana sobre su hombro, como si ese contacto pudiese hacerle revivir la misma intensidad de cada golpe que habían compartido en la arena de Van Helsing. Rió entre dientes, gravemente, solo para rotar a un lado y ocupando, despreocupadamente, la banqueta a su lado, retirando la capucha de su cabeza para dejar a la vista los eléctricos ojos azules, la indomable melena oscura.




Imagen del cartel de "Se busca" de Ryssa/Boceto Van Helsing/Woman and wolf:






Items misiones:


¿QUIÉN ES ESE HOMBREEE, QUE ME MIRA Y ME DESNUDA? UNA FIERA INQUIETA QUE ME DA MIL VUELTAS Y ME HACE SENTIIIR MUJEEER:
avatar
Apodos : Ryssa Artemisa Kirgyakos.
Avatar : Megan Fox.
Habilidad : Resistencia a la plata y rastreo superior.
F. Inscripción : 12/04/2015


Ver perfil de usuario
Alpha

Volver arriba Ir abajo

Re: Burning in my skin || Ryssa A. Kirgyakos

Mensaje por Lynceus Bàlor el Sáb Mayo 28, 2016 10:06 pm

En aquel momento aún su cuerpo se encontraba tenso, por sus venas corría una fusión de hiel y rabia que hacía que estuviese tieso como el marfil, aún podía sentir las garras de la loba desgarrando su carne y el calor del alcohol le hacía revivir la furia del combate.
Sintió posarse una mano sobre él, la cual le advirtió de una presencia invasora pero no lo suficientemente anticipada como para evitar que el susurrar de su voz  lograra erizar su piel. Su cuerpo había perdido todo sentido, pues no fue capaz de ponerse a la defensiva ni de ser provocado por aquella seductora voz, primero por la ira que sentía, el intenso dolor y después por las cantidades de alcohol que había ingerido sin tregua.
-Mi hígado debe ser dos veces más grande que el tuyo.- dijo el rubio volviéndose para encontrarse con el rostro vivaz de Ryssa. Viéndola de tan cerca, y prestando especial atención a su voz, ahora la percibía diferente, ya no como una bestia...o quién sabe. Pero en ella no veía pesar alguno, como si en lugar de un combate aquello hubiese sido un día de campo y sus golpes fuesen a su piel como tiernas caricias. Lynceus le mostró una mueca de desagrado mientras pensaba seriamente botar su hacha a la basura y conseguir alguna otra más letal, algún arma que sirviera de verdad.- Comprenderás que requiero de mayores cantidades de licor para embriagarme.
Lynceus volvió su rostro para poner atención a lo que hacía antes de que la griega apareciera, no quería escucharla más, ni mucho menos verla. Tan solo verle a los ojos sabía que en cualquier momento le tendería una trampa, se aprovecharía de su debilidad para obtener algo de él, pero sobre todo no quería que ni sus profundos ojos azules, ni su piel morena, ni su voz le robarán la tirria que sentía contra ella.
-¿Crees que nuestro combate fue injustamente interrumpido y has venido a acabar conmigo?- dijo el alado tendiendo una nueva interrogante hacia la loba.



I live in Narnia!! :
avatar
F. Inscripción : 18/07/2015


Ver perfil de usuario
Segador

Volver arriba Ir abajo

Re: Burning in my skin || Ryssa A. Kirgyakos

Mensaje por Ryssa A. Kirgyakos el Jue Jul 14, 2016 6:08 am

Como un animal vigilante, Ryssa clavaba sus ojos, deliberadamente, en el guerrero alado. Se enfrentó al porte orgulloso del rubio con la sombra de una sonrisa cerniéndose sobre sus labios, permitiéndole a él que se diese cuenta de ello mientras una parte recóndita de su mente suspiraba aliviada cuando por fin tomó ese asiento. Su cuerpo necesitaba reponerse, descansar y huir de una enfermería por una ventana suponía un esfuerzo más cargando en sus músculos cansados.
Encontraba algo vigorizante en estar en su hábitat natural, aquella decente taberna, con un enemigo. El constante ceño fruncido del hombre que se hallaba a su lado espoleaba cierta excitación dentro de ella, una expectación por ver como de guerrero era fuera y dentro de las arenas.

-¿Y para que deseas embriagarte? ¿Tan rápido quieres olvidarme? -Habia una nota musical y oscura en las palabras de la morena que le vislumbró de soslayo y en la boca de otra mujer podría haber sonado hasta ofendida, más no cuando la voz de Ryssa danzaba acorde a su sonrisa ladina.
La loba desvió su atención más allá de la barra, el tabernero se limitó a posar sobre ella su dura mirada en un interrogante. Sabía que no eran siniestros, sabía que no eran humanos. A juzgar por el arma de su involuntario y forzado acompañante, aquel tipo ya había tenido suficiente y no admitiría más altercados allí. Ryssa no era tenía tal carencia de sentido común para ignorar aquella clara señal... o quizá, todo lo que necesitaba saber, es donde estaba el límite de su paciencia para saber si rebasarlo o no.

-Whisky. -Renunció a la cerveza solo porque no haría efecto lo suficientemente rápido en su cuerpo, no haría volar su cabeza tan fácilmente y ahora lo que necesitaba era precisamente eso para reponerse. Miles de doctores se negarían a tal medicación y serguro que tendrían un nombre para la adicción de la griega. Ella también tenía un nombre para ellos, nada agradable.
La voz del rubio volvió a reclamarla, devolviéndola a la realidad mientras sus dedos perfilaban el contorno del vaso ambarino que el tabernero depositó ante ella.

-¿Qué gracia tendría si no me recibes con una sonrisa? -Replicó burlona, probablemente más ácida de lo que era su pretensión por el mero hecho de saberse herida, incordiándole el ardor de su propia piel al moverse. A través de los rebeldes mechones oscuros, miró al alado- Solo eres una sorpresa. Aún no he decidido si agradable o no. -Sonrió- Aunque si lamento el final de nuestro combate... por que no lo hubo. -Aceptó, arrugando con ligereza la nariz y bebió un trago que hizo que una lengua de fuego recorriese su garganta en una quemazón familiar y gustosa.




Imagen del cartel de "Se busca" de Ryssa/Boceto Van Helsing/Woman and wolf:






Items misiones:


¿QUIÉN ES ESE HOMBREEE, QUE ME MIRA Y ME DESNUDA? UNA FIERA INQUIETA QUE ME DA MIL VUELTAS Y ME HACE SENTIIIR MUJEEER:
avatar
Apodos : Ryssa Artemisa Kirgyakos.
Avatar : Megan Fox.
Habilidad : Resistencia a la plata y rastreo superior.
F. Inscripción : 12/04/2015


Ver perfil de usuario
Alpha

Volver arriba Ir abajo

Re: Burning in my skin || Ryssa A. Kirgyakos

Mensaje por Lynceus Bàlor el Lun Jul 18, 2016 10:53 pm

El guerrero alado cerró sus oídos a la loba por un momento mientras se sumergía en lo más profundo de la botella que llevaba a sus labios una y otra vez para ignorar todo cuanto hubiera en su al rededor. Dentro de aquel océano de dulce elixir fermentado no distinguía palabra alguna, pero aún escuchaba esa voz y aun el vidrio de la botella dejaba ver una seductora media luna que le sonreía con el único afán de hacerlo pedazos. Era muy cierto que Lynceus no podía olvidar sus malas experiencias al lado de una joven en especial que le hizo pasar un sin número de eventos bochornosos, y que en ciertos momentos su ácida personalidad (lejos, pero muy lejos de ser dulce) había enviado a dormir las hormonas del alado. Se podría decir que de alguna manera estaba agradecido de que aquella persona que lo acompañaba no fuera ella. Así que se separó por un momento de la botella para volverse a ver a la mujer que ocupaba el lugar junto a él en la barra. Ya su vista estaba algo nublada, pero en medio de ese panorama borroso e inestable, el brillo de dos ojos profundos y azules resaltaban cruelmente de la iluminación amarillenta de aquel bar.
Para fortuna del alado, antes que pudiera decir o hacer algo estúpido, la loba le despertó de aquel adormecimiento cuando volvió a hablarle, a lo cual Lynceus le respondió con una sonrisa, si es que a aquel gesto pudiera denominarse así, lejos de ser amable o sincera.
-Lo siento, pero no estoy de acuerdo.- dijo Lynceus de la manera más sobria y razonable que que pudo.- El combate ya terminó y no puede reanudarse.- Lynceus giró sobre su asiento e irguió su espalda mostrando su torso herido y apenas cubierto por su ropa reducida a despojos.- Mis heridas aún siguen abiertas mientras que las tuyas ya han sido tratadas, estoy en desventaja, no me interesa luchar así. Para ti puede ser un acto de cobardía, pero no puedo conseguir victorias mayores desde mi tumba.- dijo Lynceus volviendo a ahogarse en un muy largo trago.
Apesar de su ebriedad, Lynceus sabía bien que aquella actitud áspera solo divertía a la loba, sabía que entre más hostil se portara, ella más lo disfrutaría y que cada comentario despectivo era combustible que la encendían y la volvía menos soportable.
-Ya que estas de tan buen humor.- comenzó a decir el alado con aparente lucidez, como si su cuerpo hubiere procesado toda la bebida de golpe, como si no hubiese bebido una gota de alcohol.- ¿Quieres saber qué puedes hacer tú para que mi noche sea menos horrible?



I live in Narnia!! :
avatar
F. Inscripción : 18/07/2015


Ver perfil de usuario
Segador

Volver arriba Ir abajo

Re: Burning in my skin || Ryssa A. Kirgyakos

Mensaje por Ryssa A. Kirgyakos el Dom Ago 28, 2016 6:28 am

Ryssa Kirgyakos nunca fue una damisela, ni decente ni indecente, por eso no demostró rastro de ningún recato ni discreción cuando el hombre rubio se volteó hacia ella. Los hombres heridos, aquellos que sabían que podían sobrevivir y mostraban las huellas que la guerra dejaba en su piel, obtenían su atención. Más si era ella la que provocaba los daños. La sonrisa pendenciera se adueñó de sus labios, sin disimulos, mientras se atribuía el rastro de la batalla que se dibujaba en el torso del alado. Abandonó sus airados ojos para acompañarle en el trago, bebiendo de su propio vaso. No le hizo falta separar los labios para demostrar su desacuerdo. ¿Qué no se podía reanudar? Mejor que no lanzase esas palabras tan a la ligera. En una taberna se podían obrar milagros, desde transformar agua en vino con un movimiento de manos del tabernero a orquestar una batalla campal con el filo de botellas rotas. Y aquel combate sería mucho más legal, sucio y real que el de las arenas.

-Como si no pudieses soportar una pelea ahora. -¿A quién creía que engañaba? Podía refugiarse en sus heridas, en que provocarle ahora era un acto fácil pero la loba había visto su inflamado orgullo cuando caminaba, la manera en la que aún sentado y derrotado ostentaba sobre sus hombros una vanidosa dignidad. No se permitiría caer en la más absoluta perdición sin luchar. Y sin duda eso es lo que mantenía a la retorcida mujer ahí, removiendo el whisky de su vaso mientras jugaba con éste entre sus dedos, arrancándole destellos al cristal las luces que iluminaban el limpio antro. Pero había algo mejor que acabar lo que habían empezado, algo que, en realidad, ella no esperaba encontrar en Lynceus: toda una fuente de entretenimiento. Era cierto, cuanto más huraño se mostraba él, más dispuesta a sonreírle estaba Ryssa. Merecía arder en el infierno- Entonces me lo debes. -Rezongó, sosteniendo su mirada con una turbulencia propia de su naturaleza, contrastando con sus facciones relajadas, con su aparente tranquilidad que residía únicamente en su intento de que las heridas que cincelaban su piel no provocasen mayores tirones y dolores- No ha sido justo, no ha sido el gran final. Me lo debes.

Acabó de un trago los restos de su whisky, señalando con un gesto al tabernero para que sirviese la siguiente ronda. Atendió a ambos, dejando sendas jarras frente a los dos heridos, manteniendo esa actitud vigilante tras la entrada triunfal del guerrero alado y su hacha.

-¿Desnudarme? -Dijo con una voz engañosamente aterciopelada y al risa burlona en sus pupilas para después chasquear la lengua, apoyando los brazos sobre la barra, negando lentamente con la cabeza- Existe la posibilidad de que no desee hacer de tu noche algo menos horrible, solo memorable. Pero ilumíname. -Movió la cabeza hacia él para vislumbrar su gesto de soslayo, el gran pendiente de plata que colgaba en su oreja moviéndose al mismo son entre los mechones oscuros.




Imagen del cartel de "Se busca" de Ryssa/Boceto Van Helsing/Woman and wolf:






Items misiones:


¿QUIÉN ES ESE HOMBREEE, QUE ME MIRA Y ME DESNUDA? UNA FIERA INQUIETA QUE ME DA MIL VUELTAS Y ME HACE SENTIIIR MUJEEER:
avatar
Apodos : Ryssa Artemisa Kirgyakos.
Avatar : Megan Fox.
Habilidad : Resistencia a la plata y rastreo superior.
F. Inscripción : 12/04/2015


Ver perfil de usuario
Alpha

Volver arriba Ir abajo

Re: Burning in my skin || Ryssa A. Kirgyakos

Mensaje por Lynceus Bàlor el Mar Ago 30, 2016 8:04 pm

-No puedo.- decía el alado con voz seca y tono cortante entre tragos mientras Ryssa insistía en que era posible continuar el conflicto de armas que habían iniciado en la arena. No podía afirmar si es que era a causa de su ebriedad que aquella discusión comenzaba a causarle gracia. Obviamente, él se negaba rotundamente a dejar su orgullo y su desdén antes que permitir que sus labios dejaran escapar la más mínima e insignificante risa.

Lynceus terminó en ese momento de vaciar su última botella. Casi había olvidado que sus heridas seguían abiertas, y lo que es peor, había olvidado que no había comido nada desde muy temprano en la mañana. Lo recordó pero poco le importó. Ahora lo que quería era ir a buscar un hueco donde meterse y dormir. No sin antes intentar alejar a la atractiva licántropo y de esa manera asegurarse de que no le cortara el cuello mientras dormía. Si algo podía mantener frío e intacto mientras estaba ebrio hasta los huesos era su sentido de supervivencia.

El remedo de sonrisa que formaban los labios y los músculos faciales del alado se desmoronaron cuando averiguó que sus palabras no habían tenido el efecto deseado en la loba. Después de todo seguía ebrio, su ingenio estaba atrofiado, no podía ser él mismo estando ahogado. Aunque si algo bueno queda en toda aquella situación era que por lo menos su mal genio se estaba disolviendo. Lynceus dio un último vistazo fugaz y discreto a la loba cuando esta hubo sugerido despojarse de sus ropas, luego volvió su torso hacia la barra y apoyó sus codos sobre la superficie se caoba, cruzó sus brazos y los utilizó para apoyar su barbilla.
-Eso me gustaría.- dijo Lynceus lentamente, apenas comprensible pues el sueño comenzaba a debilitarlo.- Pero lo que realmente quiero que me digas si existe algún lugar decente para dormir.



I live in Narnia!! :
avatar
F. Inscripción : 18/07/2015


Ver perfil de usuario
Segador

Volver arriba Ir abajo

Re: Burning in my skin || Ryssa A. Kirgyakos

Mensaje por Ryssa A. Kirgyakos el Mar Oct 11, 2016 12:23 pm

Su respuesta pilló completamente con la guardia baja a la morena. Es decir, ¡se hallaban en Pandora y aquel rubio era la personificación de una narcisista dignidad! Los ojos de Ryssa alternaron del alcohol al rostro que parecía esculpido en mármol en su aristocrática perfección. Estaba claro que hablaba su ebriedad pero eso no hacía que fuese menos sorprendente aunque tuviese mayor sentido. ¿Cuándo estuviese sobrio y sin ese mal humor que fruncía su ceño sería tan directo? Aunque a juzgar por la arrogancia implícita en las líneas de sus facciones, la mujer lobo apostaría a que diría cosas de la envergadura de: "Más quisieras tú que yo mostrase ese interés por ti". Lo cual sería también divertido. Había que reconocer que Ryssa se descubrió pensando que los destinos no habían enredado nada por haberle propuesto semejante rival en la arena.
Cayó la siguiente ronda de whisky a manos de la hija de la luna que apuró el primer trago, sondeando el resto de botellas de alcohol que brillaban tras el tabernero que vigilaba desde su posición al resto de los presentes del local, nada escapándose de su vista de águila.

-¿Crees que conozco los rincones de Heindel como para proporcionarte un lecho que no sea el mío? -Ronroneó con obvia provocación pero ahí seguía el chispeo de sorna titlando descarado en sus ojos azules. Había algo en las reacciones de aquel ser alado que le impulsaba a buscar esa gresca, a sabiendas de que cualquier respuesta en aquellos labios masculinos iba a entretenerla en la misma medida en la que lo habían hecho sus armas en el torneo. A muy pocos podía concederles ese honor.
En cualquier caso, la morena apuró con unos rápidos tragos su vaso, viendo el final sin que la lengua de fuego que recorría en el transcurso del alcohol de su boca a su pecho le resultase más que meramente familiar, sin crispar el gesto, acostumbrada a aquella clase de bebidas fuertes.

-Podría llevarte a una buena cama donde ni siquiera yo te tocaré. -Repuso burlona, exhalando un profundo suspiro como si estuviese decepcionada. Estiró los brazos, desperezándose como haría un felino mientras cada tirón en su piel se quejaba. No debió hacerlo. Torció el gesto y volvió a relajarse, virándose de nuevo hacia Lynceus- Mucho menos mis armas. Hay buenos aliados en Pandora y por un techo, no te cobrarán demasiado. -Le ofreció, sin embargo, levantó el dedo índice hacia el rostro ajeno en un claro "pero"- Siempre hay un precio para esto, pero debes aceptarlo antes de acompañarme.




Imagen del cartel de "Se busca" de Ryssa/Boceto Van Helsing/Woman and wolf:






Items misiones:


¿QUIÉN ES ESE HOMBREEE, QUE ME MIRA Y ME DESNUDA? UNA FIERA INQUIETA QUE ME DA MIL VUELTAS Y ME HACE SENTIIIR MUJEEER:
avatar
Apodos : Ryssa Artemisa Kirgyakos.
Avatar : Megan Fox.
Habilidad : Resistencia a la plata y rastreo superior.
F. Inscripción : 12/04/2015


Ver perfil de usuario
Alpha

Volver arriba Ir abajo

Re: Burning in my skin || Ryssa A. Kirgyakos

Mensaje por Lynceus Bàlor el Jue Ene 12, 2017 10:30 pm

-Yo no  sé. Tu dime.- dijo Lynceus respondiendo a la pregunta de la loba. Desde luego los licántropos no eran muy apreciados por los siniestros pero había cierto sentido de desconfianza hacia ella que le hacía creer que tenía tratos sucios por doquier y aliados de mala muerte entre los siniestros. Lynceus tenía una percepción particular de sí mismo, como un alado que reniega de su naturaleza benéfica y generosa, en lugar de eso portaba un semblante duro y atrabancado, pero aún con todo eso, él era un ser de luz, en compañía de un ser de obscuridad en una tierra de tinieblas. Todo aquello pintaba un terreno de evidente desventaja para un soldado que porta el emblema de Ikarus.
Por un momento las palabras de la loba se tornaron dulces a sus oídos cuando la escuchó hablar de una cama, obviamente su ebriedad lo había transformado a una alucinación en la que veía un lecho como el suyo en Mördvolathe, es decir, a su altura y según sus gustos, donde cupiera cómodamente toda su existencia, incluyendo sus enormes y estorbosas alas. Pero luego despertó de aquella fantasía. La loba continuaba hablando de unos supuestos aliados. Sus ilusiones se desmoronaron olímpicamente. Extrañamente podía imaginar un montón de cosas en solo unos pocos segundos, a pesar del poco ingenio que tenía para esas cosas.
-¿De qué me estás hablando?- dijo Lynceus con un gesto de fastidio.-¿Acaso estás hablándome como si no supieras que estoy ebrio?- El alado no pudo evitar soltar una risa juguetona, pero no demoró en retomar su actitud seria.- ¿Precio? Te diré una cosa.- Lynceus se volvió hacia ella, la miró de frente como buscando una conexión en un plano astral en la que su ebriedad no interfiriera en transmitir lo que realmente quería decir, de manera que el mensaje fuera lo más claro posible.- No volveré a confiar en un siniestro jamás. ¿Lo entiendes?- Era lo normal, en el alado y en cualquier otro ebrio, la necedad en aquel punto de la noche, pero no en aquellas deplorables condiciones, en el que ahora poco consciente estaba sobre lo que argumentaba.- De todas formas estoy acabado. No puedo volar, soy presa fácil para el mercado el negro de Heindel. Pero...si bien lo pienso no te conviene asesinarme.- El rubio puso la última de sus botellas vacías de nuevo sobre la barra, y sin querer, tiró todas las demás hacia el otro lado de la barra.- Si me matas te juro que volveré de la tumba para fastidiar tu combate con Van Helsing. Así que, sí. Llévame a donde sea, de todas formas estoy muerto.- dijo finalmente sin poder evitar reírse. Lynceus podía estar ebrio pero su cuerpo le reclamaba descanso, así que se puso de pie. Afortunadamente no sentía dolor en ese momento, pero aún así tuvo dificultades para encontrar su sitio en el suelo. Así que en un veloz movimiento apoyó su mano en el hombro de la loba.



I live in Narnia!! :
avatar
F. Inscripción : 18/07/2015


Ver perfil de usuario
Segador

Volver arriba Ir abajo

Re: Burning in my skin || Ryssa A. Kirgyakos

Mensaje por Ryssa A. Kirgyakos el Jue Mar 09, 2017 6:16 am

¿Aquello había sido una risa? Por favor, que alguien le aplaudiese porque no había rastro de arrogancia en ella. Había conseguido seguro algo que más de una mujer mataría por escuchar. Lo cierto es que Ryssa por lo que arrancaría divertida pluma a pluma a cualquier guerrero alado sin importar su rango o condición sería por ver cuanto alcohol era capaz de aguantar Lynceus... sospechaba que aquella noche iba a tener que contentarse con un ebrio consciente de su ebriedad.
Un silencio insólito y tranquilo, fuera de lo común, se adueñó de la griega tras oír al rubio. No, no le convenía asesinarle. Ni siquiera se alegraría especialmente con que encontrase la muerte en un descuido cuando cayese inconsciente en cualquier cama de Heindel y alguien quisiese cobrarse una presa de nivel. Había algo en Lynceus, esa dignidad narcisista, tan inherente en él como sus alas, que no haría que Ryssa quisiese apostar en su contra. Quizá en realidad era el respeto de haber combatido con él y ser consciente de que cada herida que portaba llevaba el nombre del guerrero alado. Aquellas marcas decían mucho para una mujer como ella, igual que quisiese o no, las de él significasen lo mismo para la loba. Y, siendo retorcidamente sinceros, el humor de aquel hombre era divertido. Su exasperación constante, la soberbia de su mirar, la forma en la que sonreía con altanería innata como un talento que no dejaba de predicar en sus facciones... le convertían en la clase de persona que sonsacaban pullas por doquier a una mujer adicta a ese tipo de tratos. Pero eso no significaba que quisiese ayudarle gratuitamente.... si bien no era momento de negociar dada la torpeza del rubio. El tabernero resopló un "cuidado" acompañado de una palabra que jamás debería estar en los labios de una dama pero que Ryssa esgrimía con frecuencia. Se apresuró a recoger las botellas caídas mientras la morena miraba a su acompañante.

-No me libraría de ti, ¿verdad? -Rezongó, a sabiendas de que el muy canalla de verdad se presentaría en las arenas y se aparecería ante ella durante el resto de su vida para transformarse en una suerte de conciencia a la que nadie tendría estima, menos ella. La sonrisa bailó en la comisura de los labios de la loba cuando, al final, aceptó antes siquiera de pronunciar tal decisión- Aún así, habrá un precio por el alojamiento. Pero solo aceptarás cuando hayas descansado. -Sonó de lo más diplomática. Para que luego digan que los lobos no sabían negociar. Técnicamente ella no lo había hecho: daba por sentado que él lo cumpliría y pagaría, después de todo, Ryssa había decidido por él. Y cabe decir que en las condiciones en las que se hallaba el rubio, le estaba haciendo un favor... aunque no hablaba bien por él que la hija de la luna fuese la que llevase la voz cantante del sentido común y la sobriedad. Dioses, ¿por qué aún estaba sobria? ¿Nadie podía recordarle lo que era la mala vida, por favor?
Por inercia, la mano de la mujer correspondió a su gesto deslizándose por su cintura, en un gesto que le acercó a él mientras le incitaba a caminar a través de las mesas. Era extraño que un hombre fuese más alto que ella, al menos un mortal, pero suponía que Lynceus y los guerreros alados estaban exentos a esa regla. Sirvió de apoyo y echó a andar con soltura entre las calles de Heindel.

-No está lejos. -Le anunció, usando las sombras como aliadas para no llamar la atención ya que una figura como Lynceus no pasaría por alto fácilmente. Ni siquiera había tenido el detalle de ataviarse con el negro común de la región. Aquel hombre era un maldito foco de luz en mitad de un mar de oscuridad total. Por suerte, no tardaron en llegar a una estructura en una zona que bordeaba la calaña más sucia de Heindel. Si bien una vez franquearon el marco de la entrada de atrás de la posada, Ryssa le hizo un gesto al rubio para que aguardase. Intercambió un par de palabras con la dueña menuda y pelirroja, de actitud envalentonada y despierta que se llevaba las manos a las caderas constantemente mientras asentía enérgica. La morena posó en su mano una pequeña bolsa y la sonrisa que se extendió por los rasgos con carácter de la mujer de melena flamígera iluminó la oscura estancia. Aquellos negocios y aquella personalidad sincera como la de Trish, la siniestra independiente, eran lo que movía el mundo de Ryssa. Ésta hizo un gesto para ser seguida y Ryssa volvió a Lynceus para acompañarle también, siendo guiados a través de los pasillos angostos hacia abajo. La habitación resultó ser una estancia confortable, de un tamaño mediano con un buen colchón y mantas y limpieza. Había una especie de orden militar que la griega reconoció de tiempos pasados. Lo justo para descansar sin suntuosidades ni grandes lujos, pero cómodo. No era su carromato pero al menos la loba había dormido en lugares peores. Despachó con una sonrisa y pocas palabras a Trish y se volvió a Lynceus- Yo vigilaré. -Se limitó a decir, dándole la espalda.




Imagen del cartel de "Se busca" de Ryssa/Boceto Van Helsing/Woman and wolf:






Items misiones:


¿QUIÉN ES ESE HOMBREEE, QUE ME MIRA Y ME DESNUDA? UNA FIERA INQUIETA QUE ME DA MIL VUELTAS Y ME HACE SENTIIIR MUJEEER:
avatar
Apodos : Ryssa Artemisa Kirgyakos.
Avatar : Megan Fox.
Habilidad : Resistencia a la plata y rastreo superior.
F. Inscripción : 12/04/2015


Ver perfil de usuario
Alpha

Volver arriba Ir abajo

Re: Burning in my skin || Ryssa A. Kirgyakos

Mensaje por Lynceus Bàlor el Lun Abr 03, 2017 11:20 pm

Lo único que recordaba era la imagen de dos sombra en el suelo húmedo y rocoso de una calzada oscura. Ahora que abría los ojos, no había luz suficiente para dibujar una sombra en ninguna parte. Estaba tirado de bruces sobre algo, no tan blando como para ser una cama ni tan dura como para ser el suelo. Se apoyó en ambos brazos para despegar su torso de aquella superficie extraña, aunque para su sorpresa, sí estaba sobre una cama, pero una cama siniestra. Lynceus lanzó un gemido de dolor un tanto discreto, pues la sobrecama se le había quedado pegada en la herida del pecho. Con dificultad se recostó boca arriba. Casi preferiría estar muerto, pues el dolor del pecho y del resto de su cuerpo, todos los músculos quemados después del combate y la terrible resaca que se cargaba, lo mantenían inmerso en un torbellino de sensaciones desagradables.
A medida que sus ojos fueron acostumbrándose a las penumbras de la habitación, comenzó a entender lo que ocurría a su alrededor. Pudo ver que estaba en algún lugar de mala muerte en algunos de barrios más despreciables de…¿Heindel? Todo estaba borroso en su mente, no recordaba haber ido a ninguna parte después de embriagarse. Se fue siguiendo un hilo de recuerdos para encontrar el momento justo en que había perdido el conocimiento, pues en aquel punto aún no podía estar seguro de si había logrado ponerse a descansar en un lugar seguro por cuenta propia o alguien ya lo había atrapado en algún sótano asqueroso para comercializarlo como carne blanca.
Después de un rato logró reunir fuerzas para ponerse de pie. Comenzó por palpar las paredes para encontrar las portezuelas que bloqueaba las ventanas. Apenas consiguió abrir un poco las ventanas, la luz entró en la habitación sin mesura, por lo que el alado, tal y como haría un vampiro, se llevó una mano al rostro y con la otra cerró la ventana con rapidez, azotándola tan fuerte que el polvo se soltó de las paredes y el techo. -¡Agh!- gritó el alado, volviendo a su mal humor acostumbrado, cayendo de nuevo a la realidad de estar temporalmente varado en Heindel.




I live in Narnia!! :
avatar
F. Inscripción : 18/07/2015


Ver perfil de usuario
Segador

Volver arriba Ir abajo

Re: Burning in my skin || Ryssa A. Kirgyakos

Mensaje por Contenido patrocinado

Contenido patrocinado


Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.