Últimos temas
Afiliados Hermanos
Afiliados de recursos/Directorios

Nigredo [Cornelius]

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Nigredo [Cornelius]

Mensaje por Ghünter L. Schröder el Sáb Abr 02, 2016 6:19 pm

No hay mejor cántico que los susurros de la noche. Cuando el sol se esconde y la luna comienza su reinado, la realidad tiende a cambiar, la gran mayoría de los seres modifican su comportamiento… mientras unos cazan, otros se refugian en sus moradas para dormir y descansar, unos por naturaleza y unos cuantos por adaptación o cambio de costumbres. Por mi parte… depende mucho de lo que tenga pendiente o de los compromisos adquiridos. En ocasiones puedo pasar el día completo durmiendo para activarme una vez llegado el ocaso y en otras es a la inversa… aunque hay de aquellas en las que simplemente no duermo, pasando de largo una o dos noches (con consecuencias nefastas para mi cuerpo, pero así es la vida).

Y aquella noche estaba lejos de casa, más lejos que nunca. había cruzado Pandora atravezando bosques y senderos estrechos en compañía de Cratos y Zelo (mis perros) y montado en Mörder (mi percherón). Había salido hace una semana, el viaje había sido largo contando las paradas que tuve que hacer para alimentarme yo y para que mis animales tuvieran descanso. Estaba otra vez tras la pista de mi hermana y la razón para salir sin los demás cazarodes era que todos estaban distribuídos en misiones individuales para buscar a otros traidores o criaturas para fines diferentes. La comunidad estaba sumamente activa, además que era época de entrenamiento para los novatos, así que las malas noticias estaban a la orden del día… lesionados y también pérdidas lamentables, pero eso formaba parte del proceso, toda la vida ha sido así y aunque las familias sufren, asumen que esa era una posible consecuencia. La vida de los magos oscuros, sobre todo la de los más osados, no es fácil ni segura, por esa razón la selección de integrantes es tan estricta y rigurosa, porque no solo nos ponemos en peligro a nosotros mismos sino que también al resto de la comunidad.

Pero como iba diciendo, me encontraba lejos de Baskerville, a varios días de allí, específicamente en Thyris. Información fehaciente de los espías que hemos distribuído por todo el territorio, dice que han detectado a mi melliza en tierras élficas y la razón de porqué estaría allí podía ser… aprendizaje o protección. Como bruja blanca difícilmente podría ser rechazada por ellos, podrían incluso considerarla como redimida si llegase a contar su historia, de su renuncia a la magia negra para dedicarse a los negocios de la luz y el bienestar del mundo. Sin embargo ella solía dar muchas pistas falsas y no es prudente caer sobre las poblaciones sin estar ciento por ciento seguros de que realmente se encuentra allí. Así que esa noche, luego de haber estudiado los terrenos lo mejor que pude, dejé a mis animales en una zona lo más segura posible para después movilizarme a pie entre las sombras, ocultándome debajo de la capucha de mi túnica.

Llegué al bosque, una zona de riesgo, los elfos conocían bien ese espacio, pero no tenía más opciones que ocupar ese sector, pues era uno de los más ricos desde el punto de vista energético. Traté de ubicar la zona más protegida y cerrada, una de difícil acceso, pero que al mismo tiempo me acomodara pues tenía que permanecer allí por largos minutos. Me valí de mi habilidad para ocultarme, de la invisibilidad que era una aliada infalible y me preocupé de reducir cualquier energía que pudiera delatarme, pues los elfos eran también sensibles a los cambios de energía. Probablemente lo que iba a hacer no iba a pasar desapercibido, pero tenía que hacer todo lo posible para darme ventaja.

Y cuando ya pude ubicarme estudié lo que tenía cerca y finalmente me arrodillé en el suelo y toqué la tierra con mis manos. Respiré profundamente, concentrándome, conectándome conmigo y con el mundo espiritual, repasando oraciones dentro de mi mente, haciendo ambiente para lo que necesitaba. De eso salté a los susurros y los murmullos, a utilizar la vibración de mi voz en tonos específicos, en ondas de frecuencias similares a la de los espectros que requería en esos momentos. Pandora era una tierra en conflicto, sus suelos estaban llenos de sangre y muerte, muchos habían sido enterrados fuera de los campos santos… muchos cuerpos ocultos luego de ser asesinados injustamente… seres que desaparecieron y que jamás fueron encontrados y que han sido olvidados con el paso inexorable de la historia. Esos eran los que me servían, aquellos eran útiles para quienes portábamos en deseo de la venganza, pues ellos estaban sedientos de ella.

-Noroni bajihie pasahasa Oiada! das tarinuta mireca ol tahila dodasa tolahame caosago homida:...- comencé diciendo valiéndome de la decimocuarta clave enoquiana, que corresponde al llamado de la venganza y la justicia, al que todo ente que estuviese ligado respondería. -... das berinu orocahe quare: Micama! Bial! Oiad; aisaro toxa das ivame aai Balatima-. Pese a que he ocupado bastante las claves, es imposible no sentir el golpe una vez que el contacto se establece, porque es una fuerza sobrenatural sumamente potente que busca tomarse de ti de todos modos y hacerte daño, ellos aprovechan las oportunidades de aferrarse a la vida para permanecer en esta dimensión y quienes no estén al tanto de ese punto siempre sucumben… muriendo o siendo poseídos. -Zodacare od Zodameranu! Od cicale Qaa! Zodoreje, lape zodiredo Noco Mada, hoathahe Saitan!- apreté las manos sobre la tierra y cerré los ojos con más fuerza. Luego la repetí un par de veces hasta que escuché los susurros entre los árboles de aquellos espíritus que fueron atraídos aún contra su voluntad. “¿Qué quieres?”, “¿Por qué insistes tanto?”, “¿Qué te trajo a entorpecer la paz del bosque de Thyris?”, “¿Qué buscas tan desesperadamente?”, algunos sonaban molestos, otros intrigados y otros parecían ansiosos -Annabelle Schröder… busco a Annabelle Schröder… traidora a los servidores del abismo. Una bruja blanca que en su esencia conserva las marcas de la magia negra, ¿está ella aquí?- pregunté manteniendo la posición, sin moverme y sin abrir los ojos. Sentía el cuerpo frío, el corazón me latía fuerte y mi respiración tiritaba ante el esfuerzo de conservarme invisible y de mantener la conexión con la tercera dimensión. Al menos no sentía a nadie cerca así que podía continuar hasta obtener una respuesta.



Ghünter Leberetch Schröder
avatar
Avatar : Robert Downey Jr.
Habilidad : Visión de Merlín, Ilusiones de Sombras
F. Inscripción : 09/07/2015


Ver perfil de usuario http://regiatenebrae.tumblr.com/
Erudito

Volver arriba Ir abajo

Re: Nigredo [Cornelius]

Mensaje por Cornelius Berggrem el Mar Jun 28, 2016 11:38 pm

Jamás, desde su llegada a Pandora  había tenido que alejarse tanto de Bran. El hombre se resistía aún a su naturaleza, atormentado por su pasado y por los acontecimientos que le otorgaron una indeseada inmortalidad  y lo cierto era que lo seguiría haciendo hasta el final de sus días, si es que llegaba a ver el ocaso de su vil existencia. Las pocas presas de las que había bebido se trataban de humanos desafortunados e insensatos que merodeaban las afueras de la región, gitanos en su mayoría. No obstante, siempre existía una primera vez y un motivo que desencadenara un cambio, el cual se trataba de una petición; abandonó su refugio a causa de una aliada suya, quien le había pedido viajar hasta Thyris. Primero descendió al sur, a Zárkaros, para establecer los últimos detalles de la petición. Desde luego, al ser ambos inmortales, la reunión pudo llevarse a cabo en Bran, pero su aliada se resistió a la idea de visitar la tierra de los inmortales. ¿Quién mejor que él comprendería el desprecio hacia los vampiros que mantenía a la mujer alejada? Ella, al igual que él, se negaba a aceptar el ridículo estilo de vida de otros de su clase, a adoptar su comportamiento que apelaba al buen uso de sus dones para justificar sus fechorías mal hechas. Por tanto, le era difícil no concederle tal capricho y aceptó que la reunión se llevara a cabo en un sitio diferente, más cómodo para ella y, al parecer, para él también.

La primera y la más evidente de las ventajas obtenidas fue que el puerto estaba sumamente cerca de Thyris, su siguiente destino. La segunda ventaja era la brevedad de su misión. Lo único que debía hacer era visitar a la protegida de la inmortal, asegurarse de que todo estaba bien y hacerle saber que pronto la sacaría de la región. La pelirroja no era presa de los elfos, cabe destacar, sino que su antiguo protector no vivía más en la región y la joven había quedado sola, fuera de peligro, pero sola. Si en algo le preocupaba a él era que esa joven le recordaba a su primera víctima como vampiro,  una víctima que había inmortalizado su expresión y su cabello flamígero en la memoria del inglés a causa de las circunstancias que lo llevaron a tomar su vida. Cornelius era un hombre simple y débil ante sí mismo, así que tampoco se negó a concederle semejante favor.

Abandonó Zárkaros tan pronto fue pertinente y se encaminó a la región de los elfos. Viajó durante cuatro noches, caminando solamente, a su ritmo y ayudado por el bastón que lo acompañó desde sus años mortales, atravesando el valle de suelo limpio y cubierto de césped, subiendo las colinas que de repente interrumpían la planicie. Se enterraba hasta que la luz del sol naciente le obligaba a entregarse al sueño diurno, hasta que su cuerpo se tornaba lo suficientemente pesado como para exigirle descanso, pues no había otra forma en que se entregara a la frescura de la tierra ni en que se privara de los parajes que le recordaban a los jardines ingleses. Aún así, no dejaba de pensar que dormir era un alivio. Pronto los árboles se asomaron en la lejanía, arboles distintos a los que había visto a lo largo del camino, puestos eran más altos, más imponentes y más antiguos. Sabía que, a partir de ahí, su viaje estaba próximo a concluir, que pronto se encontraría ante las elegantes construcciones élficas en donde se supone encontraría a la última de los Vuignier. Sin embargo, mientras que sus pies incansables atravesaban el bosque, escuchó murmullos en un idioma conocido, un idioma que evocaba sus días de mortal. Si había demorado días en llegar, ¿qué mal habría en esperar un poco más? Se desvió del sendero invisible que lo llevaría a la ciudad y siguió el sonido de la voz que invocaba a los espíritus de la región. Posteriormente, se detuvo junto a uno de los arboles, observando al mago que llevaba a cabo un ritual en busca de una mujer. Aguardó por la respuesta que el mago esperaba, intrigado por presenciar actos que no veía desde hace siglos, actos que desenterraban sus conocimientos sin dificultad alguna, como si todo hubiese ocurrido aquel mismo día. No interrumpiría nada, él esperaría el éxito o el fracaso del mago y después se marcharía.
 


avatar
Apodos : Cornelius Berggren
Avatar : Henrik Lundqvist
Habilidad : Purga de sangre
F. Inscripción : 29/04/2015


Ver perfil de usuario
Neófito

Volver arriba Ir abajo

Re: Nigredo [Cornelius]

Mensaje por Ghünter L. Schröder el Vie Jul 01, 2016 5:04 pm

Ellos no querían responder, aún cuando eran espíritus con sed de venganza a causa de una muerte de la que jamás se hizo justicia. Llegaba a ser un poco irritante ‘No hay nada para ti en esta tierra, brujo’ decían algunos… si es que no la mayoría ‘Vete con tu tribu, de la que fluye muerte y perdición’ oí a otros. Mis manos sobre la tierra volvieron a tensarse. No podía hacer demasiado, no estaban dispuestos a cooperar. Malditos elfos. Jadeé -No habrá justicia para ustedes… jamás la habrá- sentencié y me aseguraría de que así fuera -Pagarán inocentes a causa de ustedes… algún día...- agregué arrastrando las palabras. -Si ella está aquí… si efectivamente se ha ocultado en sus tierras, serán los primeros en los días postreros en sucumbir- y dicho esto, murmuré varias palabras para cortar el vínculo, desligándome de la tercera dimensión. Una maldita pérdida de tiempo.

Me dejé caer hacia un lado para poder quedarme sentado sobre la tierra y las hojas secas. Tan solo me quedaba internarme en aquel bosque todavía más e invadir cuidadosamente el poblado de los elfos solo para buscarla por mi cuenta. Me sacudí las manos y me las pasé por la cara, suspirando con pesadez. No puedo negar que me sentía frustrado. Si fuese un nigromante, perfectamente hubiese podido agarrar a estos espíritus élficos como si fuesen de carne y hueso. Tensé la mandíbula e hice crujir mis dientes. Negué con la cabeza y justo cuando me dispuse a ponerme de pie, sentí un mar de ojos sobre mí, ¿alguien me había estado observando todo ese rato? Arrugué el entrecejo y alcé la mirada, buscando a quien fuera que estuviese allí.

Entonces lo vi, con total nitidez. Alcé una ceja, quizá algo confundido por el hecho de que estuviese allí tan a la vista. Elfo no era, de eso no cabía ni la menor duda. Me incorporé completamente y me sacudí la ropa. -¿Buscas algo?- pregunté, pues el sujeto ni siquiera se había inmutado. Entrecerré los ojos y espiré el aire de mis pulmones con cierto cansancio. La invocación me había cansado un poco, físicamente hasta pueden llegar a hacerte doler todo el cuerpo, casi como lo que puede provocar una ardua tarde de ejercicios. Luego giré sobre mis talones y me dispuse a seguir internándome en el bosque, mi tiempo era valioso y se agotaba rápido ante cada demora o contratiempo.

Esperaba que aquel tipo no me siguiera o no me significara algún problema. Contaba, de todos modos, en que el bosquesito este tuviese alguna que otra sorpresa que pudiera retrasar mis pasos, mas si podía evitarlo o huir, por más cobarde que eso suene, lo haría. Annabelle estaba allí por mucho que los espíritus no me lo hayan querido confirmar. Las pruebas que me habían dado eran lo suficientemente sólidas, de otro modo yo no estaría allí, no arriesgaría mi pellejo por una corazonada simple.



Ghünter Leberetch Schröder
avatar
Avatar : Robert Downey Jr.
Habilidad : Visión de Merlín, Ilusiones de Sombras
F. Inscripción : 09/07/2015


Ver perfil de usuario http://regiatenebrae.tumblr.com/
Erudito

Volver arriba Ir abajo

Re: Nigredo [Cornelius]

Mensaje por Cornelius Berggrem el Lun Jul 11, 2016 8:44 pm

Sintió una leve decepción ante el fracaso del mago. ¿No sabía acaso que una raza tan pura como aquella rechazaría aun en la muerte la oscuridad? Y al encontrarse en una dimensión distinta a la que él mismo y el mago se encontraban, les era sencillo moverse por lo espiritual y encontrar que quien los invocó era un ser de las tinieblas, un mago oscuro. Sin embargo, tras breves segundos de haberlo estudiado, Cornelius llegó a la conclusión de que no se encontraba ante un insensato, sino que era un hombre desesperado, dispuesto a aprovechar toda oportunidad para encontrar a quien buscaba, así el porcentaje de éxito fuera bajo, muy bajo. Sabía, por cuanto descendía de una familia de magos blancos, que encontrar a un traidor era importante, principalmente por representar una seria amenaza a los suyos.

Para su orden, la invocación de los muertos era una tarea que no se realizaba salvo en las más específicas de las circunstancias y cualquier voluntario que no se ofreciera a sí mismo cual sacrificio para dicha tarea era motivo de alarma. La pureza de su círculo no permitía semejante interés, por lo que Cornelius, en sus años de mayor éxito, encontró imperativo ocultar sus nuevas inclinaciones. Comenzó en una ocasión, durante el primer ritual que él debió llevar a cabo. La sensación de poder que experimentó en aquel entonces le resultó mucho más seductora que el futuro que le deparaba como mago blanco y casi lamentó haberse purificado después. Después de tantas generaciones de magos, de presuntos doctores, ¿quién iba a esperarse que el linaje de los Berggrem terminase con él? Durante todos los años que vagó en el mundo, oculto de todo ojo curioso, Cornelius saboreaba la posibilidad de haber sido descubierto, que su condición de inmortal era un castigo, uno peor que la muerte. Si se había enamorado tanto de las fuerzas oscuras, entonces debía convertirse en heraldo de la muerte. Qué tontería. Él había terminado como inmortal a causa de la enemistad que existía entre las criaturas de la noche y su círculo. Luz contra oscuridad. Eso debía ser.

Cuando la mirada del mago finalmente se posó en él, Cornelius alzó ligeramente la barbilla, con sus ojos aún clavados en el castaño con aquel brillo de muerte que lo había acompañado desde hace más de un siglo. Él no buscaba nada, nada más allá que saciar su curiosidad, que ser nuevamente testigo de un ritual como aquél. — Nada que me lleve a insistir ante una puerta cerrada — Respondió al fin, cuando el mago se ponía de pie, refiriéndose al ritual que había presenciado. El desconocido, si realmente era hombre sensato como el inglés esperaba, comprendería el significado de sus palabras.  — Los elfos jamás merecieron tanta energía de un oscuro — Para él, todos los seres de luz guardaban una estrecha relación entre sí y la más evidente era su rechazo a aquellas fuerzas que eran sus opuestos. Por ello tenía sentido buscar a una desertora de la magia oscura en donde seguramente encontraría refugio. Bendita la tierra de Pandora; en Inglaterra, Cornelius jamás habría tenido adónde huir. Sin embargo, él jamás habría permitido que sus inclinaciones superaran aquello que él mismo había construido durante años, jamás habría permitido que todo el conocimiento adquirido se redujera a nada a fin de reemplazarlos por otros.

Sin más intención de conversar, reanudó su andar, de lo cual resultó que el mago iba, casualmente, con el mismo rumbo que el inmortal. A pesar de lo incómodo que aquello podía resultar para el inglés, no le importó en absoluto. De hecho, caminaba con absoluta naturalidad e indiferencia. No iba a desviar sus pisadas sólo para evitar al castaño.


avatar
Apodos : Cornelius Berggren
Avatar : Henrik Lundqvist
Habilidad : Purga de sangre
F. Inscripción : 29/04/2015


Ver perfil de usuario
Neófito

Volver arriba Ir abajo

Re: Nigredo [Cornelius]

Mensaje por Ghünter L. Schröder el Mar Jul 26, 2016 12:27 am

Oí sus palabras poco antes de proseguir mi marcha y sonreí con desgano sin contestarle nada. Caminé con cuidado para no caer y no tardé mucho en darme cuenta que aquel sujeto seguía la misma dirección que yo. Arrugué el entrecejo y a ratos me dediqué a estudiarlo en silencio. Me fijé en su modo de vestir mientras descartaba posibilidades de lo que él podía ser. Era imposible, como dije, que se tratara de un elfo, partiendo por el hecho de que no me hizo nada y siguiendo con el detalle de sus orejas. Tampoco podía ser un licántropo, ellos no vestían así y no hablaban del modo que él lo hacía. Tampoco era un humano o me hubiese dado cuenta al instante. Podía descartar a los alados y también a los siniestros, así que solo me quedaban los vampiros, ¿lo era? Y si lo fuera, ¿qué lo traía a tierras tan puras?

Hice una pausa brusca en mi andar cuando sentí pasos más adelante junto con voces hablando en idioma élfico. Contuve la respiración y me oculté, volví a hacerme invisible y aguardé. No era de extrañarse que el bosque tuviese a estos orejudos deambulando, eran fanáticos de la naturaleza y la cuidaban de quienes pretendían violentarla. Traté de mantener mi propia energía lo más baja posible para no alertarlos, todo era demasiado puro y cualquier variación les llamaría la atención. Cabía la posibilidad de matarlos, quitarlos del camino sin echarle mano a estrategias de evasión, pero ya dije que prefería evitar contratiempos, nunca se sabe de dónde pueden salir más elfos. Cuando creí que era seguro retomar con mi camino, volví a hacerme visible y proseguí. El otro sujeto se las había arreglado por su cuenta, no era tonto al menos, aunque de principio no me pareció un tipo bobo. Algo tenía de interesante.

Cometí el gran error de internarme en mis pensamientos, más de lo necesario y no me percaté de que no muy lejos había otro elfo más observándome. Vine a darme cuenta cuando una bola de fuego, no muy grande de todos modos, me golpeó. Trastabillé y caí, me dio en la espalda y me hizo daño, aunque no significativo. Bufé y lo busqué solo para devolverle un ataque con energía oscura, modelando esta con forma de flechas, no sacaba nada con usar fuego de regreso, iba a detenerlo. Controlé esas flechas para que llegado el momento se subdividieran y redujeran la posibilidad de que el elfo se defendiera. Malditos salvajes. Por fortuna lo derribé y desee que ojalá estuviese muerto y bien muerto.

Me ardía el sitio donde impactó el fuego -¿Podrías ayudarme?- dije dirigiéndome al otro sujeto que muy seguramente lo había visto todo. Me senté en el suelo y me quité la capa. Torcí un poco mi cuello para intentar verme la lesión, pero solo alcanzaba a oler la carne la ropa chamuscada. Vaya maravilla.



Ghünter Leberetch Schröder
avatar
Avatar : Robert Downey Jr.
Habilidad : Visión de Merlín, Ilusiones de Sombras
F. Inscripción : 09/07/2015


Ver perfil de usuario http://regiatenebrae.tumblr.com/
Erudito

Volver arriba Ir abajo

Re: Nigredo [Cornelius]

Mensaje por Cornelius Berggrem el Sáb Jul 30, 2016 9:50 pm

Continuó su andar en silencio, completamente ajeno a los pasos del mago que poco a poco iban distanciándose de los suyos. No estaba particularmente interesado en completar su misión en el menor tiempo posible, aunque tampoco pretendía retrasarla el tiempo posible. Él, desde que abandonó Bran, continuó andando a su propio ritmo como si nada en él fuera acorde a lo que había a su alrededor, como si un simple fantasma deambulando en el bosque en horas que a cualquiera les hubiesen resultado inapropiadas. Cualquiera que no fuera inmortal, desde luego.

Exhaló pesadamente al escuchar pasos desconocidos en la lejanía. Supuso que se trataba de un vigilante, por lo que continuó desviando su rumbo lo suficiente como para no interceptar al elfo que cada vez más se aproximaba a ellos.  Y el peligro pasó pronto. El inglés era lo suficientemente orgulloso como para dejarse interceptar por un contratiempo gozando de semejantes dones, por lo que permaneció en estado de alerta sin mutar su expresión. No le sorprendía encontrar a un guardia en pleno rondín. A fin de cuentas, era normal ver a los elfos vigilar las zonas más cercanas a las ciudades y sitios habitables.

Su andar cauteloso se prolongó varios minutos, ocupándose de conservar su propio silencio y de pasar desapercibido de los ágiles ojos de los elfos. Desde luego ninguno aceptaría la entrada a ningún ser como ellos dos, un vampiro y un mago oscuro. ¿Qué podían esperar de las tinieblas si no era muerte o caos? No es que las intenciones de Cornelius fueran malas, pero no iba a cometer la insensatez de perder el tiempo explicando. No le iban a creer, incluso si les decía que iba en representación de una señora de Bran, sino que tendrían más razones para atacarlo hasta el exterminio. Así que no había motivo para arriesgarse.

La oscuridad que habitaba entre los árboles se desvaneció súbitamente, pues el bosque se iluminó a causa de una llamarada durante unos segundos. Cornelius se giró con el ceño fruncido en dirección al fuego, pensando que tal vez lo habían interceptado y que pretendían atacarlo, pero no era contra él ese ataque. El mago se había descuidado o había ido directo contra el guardia. Cualquiera de esas dos opciones eran igual de imprudentes. Sin embargo, en lugar de continuar por sí mismo, aprovechando aquella distracción, permaneció donde estaba, observando la manera en que el mago enviaba energía oscura contra el elfo y cuando el mago lo llamó, no pudo sino dirigirse a él y prestar su ayuda.

Colocó su mano sobre el hombro del extraño para indicarle que dejara de moverse y examinó la herida. Con sus sentidos, el olor de la carne quemada era intenso, casi podía sentir que sus fosas nasales ardían como si su cuerpo, su naturaleza misma, rechazara aquello que estaba viendo. — No está tan mal — Indicó después de unos segundos. Había visto cosas peores en el mundo de los humanos y otras más terribles ahí en Pandora, aunque lo ideal era atender esa herida pronto. — Pero si no nos movemos podría ser peor — Añadió tras colocarse junto al mago y ofrecerle su brazo para que pudiera levantarse del suelo — El fuego alertó a los demás guardias y me parece que algunos vienen en camino — Desde ahí podía escuchar los silbidos de sus armaduras contra el viento, la melodía que producía un arma al desenvainarse. Contaba tres.  


avatar
Apodos : Cornelius Berggren
Avatar : Henrik Lundqvist
Habilidad : Purga de sangre
F. Inscripción : 29/04/2015


Ver perfil de usuario
Neófito

Volver arriba Ir abajo

Re: Nigredo [Cornelius]

Mensaje por Ghünter L. Schröder el Lun Oct 31, 2016 7:04 pm

-Por supuesto que podría ser peor… - murmuré entre dientes y acepté la ayuda para levantarme del suelo. Podía correr si era necesario. -Detesto esta maldita tierra- y en efecto lo hacía, los elfos jamás me habían agradado… protectores de la naturaleza, luminosos… idiotas. Me dolía la espalda, lamentablemente el fuego, pese a ser un elemento que yo manejaba, podía dañarme. -¿Tienes alguna idea de dónde ir?- obviamente teníamos que ocultarnos por lo menos el tiempo suficiente para que los elfos bajaran su defensa otra vez, permanecerían alerta, al menos perimetralmente. Solo esperaba a que esto no llegara al pueblo y alertara a mi hermana si es que la muy rata se encontraba allí así como yo creía y como se me había informado.

-¿Conoces Thyris?- si era así, podía servirme al menos para ubicarme allí no no andar tan a ciegas, ya había podido confirmar que los elfos estaban bastante alertas y que podían salir de la nada, detalle que conocía en teoría, mas no en la práctica. -No sé si decir que es curioso ver a alguien como tú en estas tierras… sé lo que eres y, por lo tanto, me parece interesante ver a uno como tú en terrenos donde la vida fluye como en ninguna otra parte- definitivamente era un vampiro, su energía era muy similar a la de Helena, la vampiresa que conocí en Bran. Ya iban dos en poco tiempo, estaba de suerte. Por cierto mis dichos no habían tenido la intención de ofenderlo, no tenía nada contra los muertos en vida y de hecho yo no era precisamente portador de energía vital. Internamente estoy ya bastante podrido.

De todos modos contábamos con una ventaja, era de noche y la oscuridad es una buena aliada para mí aún cuando los elfos puedan ver sin problemas con poca luz. Y por fortuna también, el vampiro pareció no importarle mucho el hecho de que yo estuviese herido, me refiero al hecho de tener una herida, la que posiblemente tiene sangre… aunque no sé si la sangre ahumada sea del gusto de los vampiros, de todos modos sobre gustos no hay nada escrito.



Ghünter Leberetch Schröder
avatar
Avatar : Robert Downey Jr.
Habilidad : Visión de Merlín, Ilusiones de Sombras
F. Inscripción : 09/07/2015


Ver perfil de usuario http://regiatenebrae.tumblr.com/
Erudito

Volver arriba Ir abajo

Re: Nigredo [Cornelius]

Mensaje por Cornelius Berggrem el Miér Nov 02, 2016 2:18 pm

Desde luego que sabía adónde ir. Cornelius era hombre sensato y rara vez se aventuraba a lugares desconocidos para abandonarse a la suerte. Pero aquel no era el caso. Él tenía un objetivo y sabía perfectamente adónde debía ir, puesto que se trataba de algo cuya importancia no era cuestionable. De hecho, aquella aliada suya hasta se había tomado la precaución de indicarle los caminos de Thyris que serían seguros para él. Si ella no hubiese estado rastreando contrabandistas ni cierta información que no detalló, habría ido por cuenta propia a la región de los elfos y quizá el trabajo se hubiese llevado a cabo en menos tiempo. Pero tampoco era el caso. Cornelius agradecía semejante excusa para abandonar Bran y ahora se había involucrado con un mago oscuro.

Conozco lo suficiente — Respondió reanudando su camino cautelosamente.  No era precisamente un hombre de combate, a diferencia de muchos de su raza, de manera que era preferible para él no involucrarse con los elfos que cada vez estaban más próximos a llegar. Desde luego, lo haría si era necesario, tampoco se trataba de un hombre que no supiera defenderse. Era inmortal, un vampiro. Sería una total ofensa a sí mismo el convertirse en un hombre inofensivo y el permitir ser herido sin antes haberse defendido o atacado.

Miró al mago de soslayo y algo parecido a una sonrisa se asomó en sus labios. — Opino lo mismo de usted. Sin embargo, he de suponer que sus asuntos son más importantes que su aversión a Thyris. — Respondió sin desatender la civilización que se abría ante ellos. La noche estaba muy avanzada y, lejos de menguar la atención de los elfos, la zona se volvía cada vez más vigilada según la oscuridad se cerniera sobre la región. — Por mi parte, me basta decir que soy los ojos de una aliada e íntima amiga mía. De otro modo, no tendría razones para venir aquí. — Añadió y enseguida se resguardó en la oscuridad absoluta de una callejuela, en donde la luna plateada no vería su luz y en donde las antorchas de la ciudad de Vérhzrë no alcanzaban a iluminar. Aguardó unos segundos en completo silencio y al cabo de unos segundos, un elfo pasó ante ellos sin siquiera reparar en su presencia. No los había visto, pero la velocidad de sus pasos anunciaba su estado de alerta. Los estaban buscando.


avatar
Apodos : Cornelius Berggren
Avatar : Henrik Lundqvist
Habilidad : Purga de sangre
F. Inscripción : 29/04/2015


Ver perfil de usuario
Neófito

Volver arriba Ir abajo

Re: Nigredo [Cornelius]

Mensaje por Ghünter L. Schröder el Lun Dic 12, 2016 10:46 pm

Lo seguí confiando en que conocía mejores rutas que yo y que con él podría infiltrarme en Thyris lo suficiente como para poder averiguar si finalmente Anabelle estaba allí o no… y si lo estaba, poder acabar con ella y llevarme su cuerpo a Baskerville. Lo escuché y en una primera instancia preferí callar respondiendo tan solo con una sonrisa. Hablar nos podía jugar en contra, así que el tiempo que permaneciésemos avanzando juntos, debía ser en silencio o al menos debíamos limitarnos a intercambiar palabras en rangos de tiempo suficientes para no levantar la alerta. Permanecí próximo a él y en cuanto estuvimos en una callejuela totalmente a oscuras, nos detuvimos, era un buen sitio para calcular los siguientes pasos a dar, al menos a mí me lo parecía considerando que no tenía muchas ideas respecto de dónde dirigirme salvo por algunas nociones que poseía respecto del terreno, entiéndase puntos de referencia.

Vi pasar al elfo y advertí su modo de andar, obviamente con el escándalo que armé en el bosque, levanté la guardia de todo el poblado… un error de mi parte, lo admito. -Compliqué un poco las cosas- murmuré entre dientes y aunque quizá podía hacer una que otra cosa con magia, como cargarme a unos cuantos elfos por ejemplo, debía contenerme. Un paso en falso podía acarrear un problema mayor del cual yo, de momento, no tenía ganas de hacerme cargo. -Ciertamente estoy aquí por algo más importante que mi aversión a este sitio… - respondí a las palabras que él había dicho poco rato atrás mientras avanzábamos hacia esta posición. Luego volví a hacer silencio y me concentré, debía tratar de localizar a Anabelle, distinguir su esencia en medio de tanta energía.

-Y claramente ninguno de nosotros es bienvenido aquí… - dije varios minutos después tras haber barrido una parte del poblado buscando a mi melliza. De momento no había rastro alguno, ni la más mínima gota para siquiera sospechar. No podía decir que no me sentía un poco ansioso y levemente de mal humor. O había recibido al final una pista falsa o la muy rata se había escapado como lo hacía todo el tiempo. -Creo que la mejor opción antes de movernos es esperar a que se calmen… a menos que tengas prisa- agregué apoyándome contra el muro, aunque si recargarme sobre el lado de mi espalda que tenía herido. Lo cierto es que yo tenía bastante prisa, quería irme de allí cuanto antes si es que había venido a perder mi tiempo, pero como ya dije antes, debía ahorrarme problemas, no quería otro además del que me hacía arder la piel en esos momentos.

Me pareció interesante, pasando a otro tema, el hecho de que dijera que él era los ojos de una aliada e íntima amiga suya. Quise preguntar las razones de su venida aquí dada aquella información, no obstante preferí respetar el secreto de su misión, el saberlo no tendría un impacto ni positivo ni negativo en lo que yo estaba haciendo, por lo tanto debía dejar de lado mi curiosidad. -Soy Robert, por cierto- me presenté. Si íbamos a compartir un lapso indefinido, entonces al menos era de buena educación llamarnos por nuestros nombres.



Ghünter Leberetch Schröder
avatar
Avatar : Robert Downey Jr.
Habilidad : Visión de Merlín, Ilusiones de Sombras
F. Inscripción : 09/07/2015


Ver perfil de usuario http://regiatenebrae.tumblr.com/
Erudito

Volver arriba Ir abajo

Re: Nigredo [Cornelius]

Mensaje por Cornelius Berggrem el Mar Dic 27, 2016 11:21 pm

Sí, las cosas se habían complicado. Cornelius tuvo la intención de atravesar la ciudad en completo sigilo, sin desviarse y sin atraer atención que no necesitaba sobre su persona, no por discreción, sino porque sólo tenía un objetivo en Thyris, sólo uno. Después de cumplirlo, planeaba marcharse en dirección a Valtesi o, en caso de que le viniese mejor en gana, volver a Zárkaros para proporcionar directamente la información a su aliada. De manera que la región de los elfos era tan sólo una parada forzosa, usual, pero forzosa. Tampoco hacía de mala voluntad el favor que le habían pedido ni mucho menos tenía una enemistad tan marcada como el mago que le hacía compañía. Simple y sencillamente, Thyris no estaba dentro de sus intereses, cuando menos no de la misma manera que en sus primeros años en Pandora.

Se detuvo y se giró levemente para ver al mago. No estaba muy seguro si su propuesta estaba inspirada por el dolor de la herida en su espalda o porque en verdad le parecía buena idea interrumpir brevemente la incursión a la tierra de los elfos. No obstante, se guardó sus preguntas para él mismo y asintió, adoptando una postura más tranquila, dispuesto a permanecer en ese callejón  hasta que la región se sosegara un poco. — No tengo prisa — Aclaró tranquilamente. Sólo hacía falta hablar de los días que tomó para viajar, andando como el mismísimo dueño del tiempo, como si fuese él quien decidiera en qué momento la vida tenía que continuar y cuándo detenerse. Por otra parte, su aliada tampoco parecía muy apresurada por recibir respuestas y no creía que la chica con la que debía encontrarse se sintiera sofocada entre los elfos como para exigir cuanto antes su llegada. Así que no. Cornelius no tenía prisa, ni en ese momento ni en ningún otro.

Inclinó la cabeza brevemente en respuesta a la presentación del mago. — Cornelius. — La identidad de una persona, contenida en un nombre, no era de gran importancia para él, especialmente cuando se trataban de coincidencias, de encuentros breves que sólo ocurrirían una vez en mucho tiempo, por ello consideró innecesaria una presentación al principio. Por eso y porque las circunstancias no eran las más adecuadas. Sin embargo, intuía que a partir de eso tendría que interactuar con el mago un poco más, cosa que no le molestaba en lo absoluto. Por el contrario, aquello aseguraba un acercamiento a los suyos, a la raza a la que orgullosamente había pertenecido muchos años atrás. Sin más que agregar, aguardó en silencio unos minutos, quieto, atento al comportamiento de los elfos en espera de una buena ocasión para reanudar su misión. Pero hubo algo extraño en el aire, algo que llamó su atención. Entonces volvió a mirar a Robert, esperando hallar en él otra coincidencia. — ¿Ha venido alguien más con usted o, en todo caso, venía a encontrarse con alguien? ¿Un pariente, quizá? — Inquirió con cierta curiosidad. El aroma era aún lejano, pero se hacía notar entre el aroma del bosque y el humo que escapaba de más de una chimenea.


avatar
Apodos : Cornelius Berggren
Avatar : Henrik Lundqvist
Habilidad : Purga de sangre
F. Inscripción : 29/04/2015


Ver perfil de usuario
Neófito

Volver arriba Ir abajo

Re: Nigredo [Cornelius]

Mensaje por Ghünter L. Schröder el Vie Ene 13, 2017 1:02 am

Cuando escuché su pregunta no pude evitar sentir un atisbo de esperanza, ¿Anabelle estaba realmente allí? Miré a Cornelius fijamente, como si buscara la respuesta en su rostro cuando él no tenía idea de mi motivo en aquella región -Vine a buscar a alguien. ¿Por qué?- pregunté de inmediato. Sabía de la capacidad de los vampiros para percibir aromas, sus sentidos eran incríblemente agudos y si él había hallado algo aquí similar a mí, entonces sin duda se trataba de mi gemela. De todos modos otra parte de mí prefería esperar un poco más antes de hacerse ilusiones. Existe magia para todo, incluso para mantener aromas encerrados y aunque suene a la tontería más grande del mundo, puede servir. También cabía la posibilidad de que en ese mismo instante se estuviese moviendo… escapando. Sentí un leve ardor en la boca del estómago ante aquel pensamiento, pero me contuve, no saldría de ese escondite corriendo a ciegas para evitar algo de lo que ni siquiera estaba tan seguro.

-¿Crees que podrías guiarme o al menos enseñarme parte del camino para llegar allá donde sea que percibas esa esencia?- pregunté para indagar un poco más. Sus sentidos podían entregarle más información de la que los míos a mí. Yo no había percibido magia alguna aparte de la propia de los elfos, no fui capaz de censar la que provenía de Anabelle, esa pequeña gota de magia oscura que seguía pegada como el alquitrán a su corazón. Era imposible que estuviese tan pura como para haber logrado remover ese rastro. Lo tenía pegado en los genes. -¿Está muy lejos?- inquirí luego, aunque sin parecer desesperado. Lo estaba en parte, mas no del todo como para perder la calma y la compostura.

Me preguntaba qué cosas específicamente hizo Anabelle para ganarse la confianza de los elfos, al menos la suficiente para que le permitieran quedarse aquí mientras que un grupo de nosotros la buscaba con la única intención de matarla. ¿Qué tanto estaban dispuestos a sacrificar ellos por una bruja que años atrás pensaba que eran una raza fastidiosa tal y como yo lo sostengo hasta estos días?, ¿qué podía entregarles ella? Ocultarla es para nosotros una insolencia y un formar parte de la causa rebelde, ¿para qué meterse en un asunto de magos cuando podían quedarse tranquilos en su tierra de energías puras? Casi parecía una estupidez. ‘No… ella no está aquí y si lo estuvo, fue por muy poco tiempo’ pensé ante aquella reflexión. Luego maldije en mi fuero interno.

-Olvídalo- dije entonces y apreté los dientes. Luego alcé mi vista al cielo y arrugué el entrecejo. Debía ser o una trampa o un señuelo para mantenerme distraído mientras ella se perdía nuevamente e la inmensidad de Pandora. De haber venido en grupo, estaríamos corriendo como tontos por todos lados buscándola. No había sido mala idea venir solo… menos despliegue innecesario de personal.



Ghünter Leberetch Schröder
avatar
Avatar : Robert Downey Jr.
Habilidad : Visión de Merlín, Ilusiones de Sombras
F. Inscripción : 09/07/2015


Ver perfil de usuario http://regiatenebrae.tumblr.com/
Erudito

Volver arriba Ir abajo

Re: Nigredo [Cornelius]

Mensaje por Cornelius Berggrem el Jue Feb 02, 2017 4:12 pm

Era preciso esperar un poco más. Pronto sería más sencillo para él aprovechar los segundos que los elfos dejaban detrás de ellos en esa guardia apresurada. Él sabía dónde estaba su objetivo, cuántas calles más habría de atravesar antes de dar con la puerta de la pelirroja y, de no estar huyendo de los elfos, cuántos minutos habría de caminar hasta terminar su viaje. Sin embargo, el tiempo no era una prioridad. La mujer esperaría por él pacientemente, puesto que se había tomado la precaución de anunciar qué día llegaría y bajo qué posición de la luna habría de encontrarle al fin. Ni ella ni su aliada necesitaban saber que su curiosidad habían distraído brevemente su objetivo, que ahora el aroma que se extinguía como el vuelo de una fina tela exigía su atención como una dama caprichosa. No lo olvidaría aunque el mago, desalentado, se lo pidiera.

Puedo guiarte — Respondió Cornelius después de haber permanecido bajo el yugo de un silencio sepulcral. — No está lejos, pero avanza. — Añadió como si el perfume perseguido fuese un susurro claro en sus oídos, una voz que le urgía ser atendida. Entonces avanzó, firme en su nuevo objetivo, sin olvidarse de la vigilia de los elfos, cuyos pasos habían menguado ante la falta de presas. Las pausas eran inevitables y los callejones se habían convertido en grandes aliados aquella noche, librándolos de los habitantes de Thyris.

¿Debo  agilizar mis pasos? — Inquirió en una de esas pausas obligatorias para la preservación de su libertad. — Me parece que esto es más sobre ventaja que de encuentros esperados. — Y es que le parecía que aquella esencia huía de ellos o, en su defecto, avanzaba también huyendo de los cazadores que aún pretendían encontrar al mago. Algo no parecía ir muy bien para ellos, mucho menos para Robert y su intención de encontrarse con aquella persona de quien seguían el rastro. La ciudad del río ofrecía, de cualquier modo, más terreno para facilitarles su objetivo antes de que el bosque terminase de consumir esa esencia, a pesar de que en ese momento el tiempo se había convertido en un elemento importante en aquella búsqueda si es que, como él creía, la dueña de ese perfume se alejaba con toda la intención de perderlos.


avatar
Apodos : Cornelius Berggren
Avatar : Henrik Lundqvist
Habilidad : Purga de sangre
F. Inscripción : 29/04/2015


Ver perfil de usuario
Neófito

Volver arriba Ir abajo

Re: Nigredo [Cornelius]

Mensaje por Contenido patrocinado

Contenido patrocinado


Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.