Últimos temas
» Libertad (?)
Vie Dic 08, 2017 11:15 am por Helena D. Corso

» Souls In Darkness | Afiliación Hermana
Dom Dic 03, 2017 10:49 am por Darío Raven

» Peticiones administrativas
Dom Nov 26, 2017 6:41 pm por Helena D. Corso

» Registro de Ausencia
Dom Nov 26, 2017 1:53 pm por Darío Raven

» Petición de Rol
Sáb Nov 18, 2017 9:37 am por Gabriele B. Reinhard

» Censo {15 Nov - 15 Dic}
Miér Nov 15, 2017 8:47 am por Pandora

» Segundo videoanuncio
Jue Oct 19, 2017 9:30 pm por Ptalka Fo'Gnir

» Registro de Eventos
Lun Oct 16, 2017 12:01 pm por Pandora

» Censo {15 Oct - 15 Nov}
Dom Oct 15, 2017 9:28 pm por Pandora

Afiliados Hermanos
Afiliados de recursos/Directorios
Afiliados elite (36/55) [26/08/17]
Jurassic Park: The Walking FossilsElentarirpg No aceptamos Afiliaciones Normales

Dear agony... [Cornelius Berggren]

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Dear agony... [Cornelius Berggren]

Mensaje por Cala Tor el Sáb Ene 23, 2016 1:57 pm

Cuando la injusticia de los infurtunios recae sobre las almas atormentadas, buscar un culpable resulta un recurso difícil de saciar y realmente inútil. Una preciosa pérdida de tiempo que sirve de bálsamo para las heridas que no pueden verse y que llenan de cicatrices hasta los corazones de los más valerosos y emocionalmente estables. Cuando lo que recae sobre un alma ligera y luminosa, transparente como el cristal y sobretodo pura, es la muerte inexplicable de unos seres queridos, el alma se enturbia, padece un choque emocional y se queda en el mismo estado que un cielo nublado y lluvioso de noviembre. Tristeza y furia son los únicos sentimientos que alcanzan a expresarse con más facilidad. Cala habia vuelto a Arcadia hacia poco, siempre solia volver para seguir inyectando a su alma esas dosis de melancolía y agonia a las que tan adicta se había vuelto, pero cuando aquella sentimental droga le hacía efecto, volvía a salir corriendo en la dirección contraria a la que había venido, pero también huía de su tierra natal. Todo lo que significaba permanecer allí, resquebrajaban su interior, como un espejo antiguo y las grietas soltaban un veneno tan potente, llamado consciencia y memória, que a veces la dejaban sin aliento. Aquél lugar, parecía descomponer el ser interior de Cala, la asfixiaba y la ponía enferma. Hacia tres días que había vuelto, pero no aguantaba más allí, no avisó a nadie de su partida. Se marchó de noche, una noche tan negra y oscura que su níveo pelaje parecía desprender luz en la oscuridad. Se movía con rapidez, sorteando los árboles como si de viejos espectros se tratase. La piel curtida de éstos y sus retorcidas extremidades reflejaban sufrimiento y agonía. Antiguos guerreros que habían mantenido su esencia en los bosques de aquella región, pero que todavía recordaban con pesar las batallas vividas. Llegó al pantano y se detuvo para olfatear el aire, podía cruzarlo, sabía que había un paso escondido, pero llevaba a Bran y no era algo que fuese realmente seguro. Muy al pesar de Cala, dejó ver su lado humano, aquél que odiaba por la expresividad que proporcionaba. Prefería que los demás no supieran como se estaba sintiendo. Después de unos dolorosos minutos de transición y ya por fin sobre dos piernas, se propuso, con la frente perlada de sudor y el cuerpo temblororso, cruzar el paso del pantano. Fue sorteando con la agilidad de una pequeña ninfa del bosque, las grandes entradas de agua en el estrecho camino que a veces quedaba algo inundado. Se mojó varias veces y para acabar de crear el ambiente idóneo para aquella travesía, se puso a llover. Una fina y constante lluvia que acabó por empapar y al mismo recomfortar a Cala. Aquella travesía era lenta y algo peligrosa no solía usarla prácticamente nadie, pero aquella noche parecía que otra criatura había tomado la misma decisión que Cala. La licántropo se detuvo en mitad del pántano que se iba conviritiendo en ciénaga conforme se acercaba más a Bran. A decir verdad, estaba prácticamente en sus territorios y debía tener sus cinco sentidos alerta. Se quedó estática y miró a su alrededor intentando oír algo que le revelase el paradero del extraño. No veía más allá de la oscuridad del paisaje y de las frías gotas que provocaban que entrecerrase los ojos quitándole gran parte de su visión. Suaves corrientes de aire le traían un desagradable olor que identifico como el de un vampiro.

- Maldita sea... - murmuró para sí misma mientras continuaba escrutando la oscuridad con todos sus sentidos alerta.
avatar
Apodos : Cala Tor
Avatar : Chloe Moretz
Habilidad : Anti-Ilusiones.
F. Inscripción : 18/06/2015


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Dear agony... [Cornelius Berggren]

Mensaje por Cornelius Berggrem el Mar Ene 26, 2016 12:56 pm

Conocía a su propia raza desde mucho antes de convertirse en uno de ellos, de modo que no iba a negar que la ofuscación, fruto de su prolongada estancia en Bran, se convertía cada vez más en algo habitual, algo con lo que debía lidiar día a día. Y ciertamente el ocio no le ofrecía ningún remedio. Llevaba muchísimos años sumido en aquel retiro solitario, tratando de enmendar esos años dedicados a ocultar su propia existencia de la faz de la tierra, casi considerándola como su jubilación, ese período de inactividad del que los humanos gozaban después de largas décadas de ejercer su profesión. La razón era que, naturalmente, ya no podía existir como un mago, ya no pertenecía a ese mundo y, por lo tanto, pretender ser un hombre de ciencia no quedaba ya dentro de sus planes. Tampoco lo era tener una existencia relegada a una región conformada de retorcidos bufones sanguinarios, todos indirectamente culpables de su desgracia, pero era el único sitio en el que Pandora podía ofrecerle lo más parecido a la tranquilidad. Sin embargo, aquella noche la ofuscación llegó a su punto álgido y no tuvo más remedio que abandonar Bran.

La ciudad, siempre silenciosa, puso ante él diversos senderos que podían internarlo más en la región o podría conducirlo a Baskerville, a Arcadia o incluso al mar de los atlantes. Estaba, pues, elaborada para favorecer a sus habitantes en sus momentos de miseria y de ensimismamiento, para darles el placer de invitar al azar a terminar con sus existencias o mejorarlas. No obstante, Cornelius no gozaba ya de dicho placer. Él conocía todas y cada una de las callejuelas de Bran, se había perdido un centenar de veces entre los antiquísimos edificios que conformaban la parte central de la región y no había modo en el que Bran pudiese ofrecerle nuevos misterios. Estaba condenado por la consciencia, pero se decidió al fin por un paseo en la ciénaga, que siempre estaba abandonada por los habitantes de Bran y, cuando menos, gozaría del placer de la soledad y de ese silencio compuesto por la naturaleza. De modo que encaminó sus pies, andando sin parecer apresurado y sin derrochar los segundos con su lentitud. Caminaba como cualquier hombre dueño de sí mismo y seguro de su propio destino, abandonando a su propio ritmo la región.

Pronto se halló en la planicie de la ciénaga, cuidando que sus pasos tocasen siempre tierra firme, lejos de los medianamente profundos estancamientos. Habría disfrutado de un cigarrillo a no ser por la llovizna que ciñó la zona, empapando su cabello y sus ropas. El confuso sendero que había estado siguiendo se tornó suave e inestable, pero nada que represente una amenaza para el orgullo de un vampiro, de modo que no hubo razón para interrumpir su caminata. Y menos motivos encontró al advertir que había un invasor en la zona. Un lobo descarriado, quizá, o confundido por el pantano que desembocaba en la ciénaga. Continuó, por tanto, andando con las manos dentro de sus bolsillos, yendo inconscientemente en dirección del licántropo, siguiendo inevitablemente el olor disimulado por las gélidas gotas de agua que pretendían limpiar el ambiente. No se detuvo sino hasta que divisó a una muchacha rubia, muy joven como para tener las intenciones de un bandido, aunque de edad aparentemente suficiente como para conocer las circunstancias de ambas razas y sus correspondientes territorios. ― No es este un lugar para pasearse. ― Musitó clavando su mirada en ella, vigilando cada uno de sus movimientos a fin de que no se tornara la rubia contra él.


avatar
Apodos : Cornelius Berggren
Avatar : Henrik Lundqvist
Habilidad : Purga de sangre
F. Inscripción : 29/04/2015


Ver perfil de usuario
Neófito

Volver arriba Ir abajo

Re: Dear agony... [Cornelius Berggren]

Mensaje por Cala Tor el Mar Ene 26, 2016 1:47 pm

Cala era una chica segura de si misma, a pesar de sus desgracias. Tenia fuerte carácter y quizá era eso lo que hacía que no acabara de encajar en la manada. Al divisar, por fín, la figura del vampiro en la lejanía, se cuadró y alzó la cabeza con orgullo. El contrario, por supuesto era mucho más alto que ella, pero ella no era una de esas personas que se dejan intimidar con facilidad.

Las gotas gélidas de la creciente lluvia, que se iba tornando tormenta, le golpeaban las mejillas y los párpados provocándole molestias. Cala, a menudo, odiaba su forma humana. Para ella era mucho más incómoda y menos práctica, se podría decir que estaba algo "asalvajada" para su edad y su género. Había muchos sitios de Pandora que Cala conocía a la perfección, pero la ciénaga de Bran no era uno de ellos. Sabía que tenía que tener cuidado y nunca salirse del camino, pero, ciertamente, había sido arriesgado meterse allí en una noche como aquella. A pesar de todo aquello, y del hecho de haber encontrado un vampiro allí, sentía el impulso casi irrefrenable y animal de explorar cada último rincón de aquel yermo y putrefacto páramo. Algo le decía que escondía más cosas de las que parecía, así como su tranquilo acompañante.

Cala seguía tensa como una cuerda, había distáncia entre ambos, pero nada que no pudiera salvarse en unos pocos segundos, aunque estaba claro que si se daba la consecuencia violenta del combate, ella estaria en desventaja. Ladeó levemente la cabeza mirando a su oponente, no parecía dispuesto a atacarla a pesar de la rivalidad natural entre las espécies. Lo que si adivirtió Cala, fue que él también la estaba analizando, controlando, para saber que haría después y estar preparado.

La soledad que proporcionaba el lugar, hacía que Cala se pusiera más nerviosa y todos sus instintos, así como emociones contradictorias, salieron a flote dejándola inmóvil en su sitio pero sin quitarle la mirada de encima a su interlocutor. La rubia sonrió con sorna y se apartó el cabello del rostro ya que este se le quedaba pegado a la piel a causa de la, ya, tormenta. - ¿Y por qué no lo es? Casi nadie lo conoce y así te evitas dar rodeos, además como es un páramo solitario, te sueles evitar, también, compañías no deseadas.- murmuró remarcando de forma, casi, exagerada la indirecta que lanzaban sus palabras, a sabiendas de que podía oírle perfectamente.
avatar
Apodos : Cala Tor
Avatar : Chloe Moretz
Habilidad : Anti-Ilusiones.
F. Inscripción : 18/06/2015


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Dear agony... [Cornelius Berggren]

Mensaje por Cornelius Berggrem el Dom Ene 31, 2016 12:18 am

¿Qué era Cornelius sino un fantasma negándose a sí mismo? No había otro modo de explicar su aversión hacia toda interacción con otra pobre alma, no existía mayor razón por la que el hombre fuese partidario de que la existencia se basa en el nivel de consciencia que se tiene acerca de algo o de alguien y que, por tanto, mientras nadie fuera testigo de esos rasgos propios de un inglés de edad madura, las cosas serían mejores para él. De modo que no había mayor infortunio que encontrarse a un licántropo en la ciénaga, a su enemigo natural en un área abandonada por los habitantes de Pandora dado que no era propicio para celebrar ninguna actividad. Naturalmente, la joven que se hallaba ante él debió haber llegado a la misma conclusión como para considerar el páramo como la zona ideal para aislarse. Eso o la chiquilla simplemente había perdido el rumbo. Menudo tino.

Permaneció firme, justo en ese mismo espacio en donde se había detenido al fin, mirando a la loba como si se tratara de cualquier joven, como a una muchacha con la que hubiese coincidido en el mundo de los humanos, ignorando aquella naturaleza que los definía en ese momento. ¿Cómo ignorar los dones que su inmortalidad le había otorgado? Podía escuchar el flujo sanguíneo de la rubia susurrar sus emociones, podía ser testigo de cómo los impetuosos latidos de su corazón la ponían en evidencia. Creía que él iba a pelear. Peor aún, esperaba que el vampiro se tomase la molestia de alzar un solo dedo para defenderse en su propio territorio. A él no le interesaban esos juegos absurdos, ese carácter posesivo que parecían compartir todas las criaturas de Pandora.

Se viró levemente como si pretendiera ver por sí mismo a qué lugar llegaría la loba si continuaba su camino y después volvió a mirarla. ― ¿Y adónde irías con ese rodeo? ¿Pretendes adentrarte a Bran o a la nada? Los vampiros pueden tener esta zona abandonada, pero la conocen muy bien y están alerta. ― Replicó con suma naturalidad, excluyéndose implícitamente de esa problemática raza. ― Si te gusta invadir otras regiones y evitar compañía no deseada, anda al desierto. Tal vez llueva ahí también. ― Añadió.


avatar
Apodos : Cornelius Berggren
Avatar : Henrik Lundqvist
Habilidad : Purga de sangre
F. Inscripción : 29/04/2015


Ver perfil de usuario
Neófito

Volver arriba Ir abajo

Re: Dear agony... [Cornelius Berggren]

Mensaje por Cala Tor el Sáb Feb 06, 2016 11:21 am

La muchacha, que siempre había sido bastante independiente, no toleraba imperativos de nadie, excepto de sus superiores y porque no le quedaba más remedio que acatar las órdenes. Observaba al vampiro con detenimiento y grababa en su retina cada uno de sus minúsculos movimientos. No parecía muy conforme con su condición, pero daba la sensación de que se había resignado a ella, en parte. No era como Cala. Ella abrazaba su naturaleza con todo lo que suponía, se ahogaba en ella y, en ocasiones, se dejaba dominar por ella. Toleraba el dolor y la libertad. Le gustaba ser lo que era por la seguridad i la independencia que le proporcionaba. Si alguna vez tuviera que depender de alguien, ese día, sería su final. Prácticamente no había conocido otra vida que no fuera la de Arcadia pero eso no implicaba que le gustase, nunca lo había hecho. Se veía atada a una manda, obligada a volver y a huir una y otra vez. Era una sensación de alegría y agonía a partes iguales.

No le respondió, se limitó a seguir observándole de pié donde se encontraba. No era propicio iniciar una batalla, no en aquél sitio y no en aquellas condiciones pero Cala seguía esperando algún movimiento por parte de su interlocutor. Estaba tensa, alerta y en aquella forma hacía que le dolieran los músculos. Seguía lloviendo, cada vez con más fuerza, tanto que casi tenía que cubrirse los ojos con la mano para conseguir ver algo. Escuchó perfectamente cada una de sus palabras, analizó su tono de voz, sus gestos y guardó la conversación en su memoria antes de sonreír con sorna y tomar una postura mucho más relajada, como si no le importase lo más mínimo que el vampiro decidiera atacar en aquél preciso instante aunque no parecía dispuesto hacerlo, de hecho parecía bastante decepcionado por el hecho de que Cala esperase una batalla y, eso, la decepcionó a ella también.

Chasqueó la lengua y se cruzó de brazos antes dignarse a pensar, siquiera, una respuesta decente. La pequeña loba no acostumbraba a dejarse doblegar por nadie, podía parecer menudo y de hecho, en su forma humana, lo era, pero tenía un fuerte carácter. ― ¿Tiene pinta de que me importe mucho lo que los vampiros controlen o dejen de controlar? ― Respondió segura de sí misma, a pesar de ser consciente del riesgo que suponía hablar de aquél modo. ― Gracias por la sugerencia. ― Añadió con ironía y volvió a alzar la barbilla de forma orgullosa. ― Pero ni me gusta el desierto, ni tenía intenciones de ir. ― Dijo finalmente la loba sin quitarle la vista de encima al hombre que tenía delante.
avatar
Apodos : Cala Tor
Avatar : Chloe Moretz
Habilidad : Anti-Ilusiones.
F. Inscripción : 18/06/2015


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Dear agony... [Cornelius Berggren]

Mensaje por Cornelius Berggrem el Jue Feb 25, 2016 2:03 pm

Si alguno de esos magos que lo conocieron siglos atrás lo acompañase en aquel momento, se habrían dado cuenta de que Cornelius no hacía más que jugar con el tiempo. Sin embargo, los largos años de su condenada existencia terminaron por extinguir la vida de sus conocidos, ya no había nadie que recordara que aquel hombre solía ser un brujo londinense, que siempre que se atrevía a pasear por las calles de la ciudad lo hacía con tanta perfección, con su abrigo impecable y una sombrilla que mantuviese a la lluvia lejos de él. Y quizá negarían que ese hombre se trataba del impoluto señor Berggrem, puesto a que la inmortalidad había logrado menguar levemente la humanidad de dicha criatura. ¿De qué otro modo sería capaz de disfrutar los trazos húmedos que dejaban las gruesas gotas de agua al recorrer su piel, mismas que comenzaban penetrando su densa cabellera, inmune al agua, y deslizarse desde su cuero cabelludo hasta delinear el contorno de sus ojos, de su nariz y de su quijada? El antiguo Berggrem ni siquiera habría detenido su caminata por el primer ser viviente que se le cruzara en frente. No habría cruzado palabra con nadie más fuera de lo estrictamente necesario, de lo que su propia profesión demandaba. Pero ahí estaba, no sólo interrumpiendo su paseo nocturno, sino también el de esa chica rebelde e impetuosa.

Nunca antes se había arriesgado a tratar con las criaturas de Pandora, sin embargo, podría decirse que él adoptaba la mayoría de los prejuicios en lo que respecta a las personalidades de cada raza. Por lo tanto, no le extrañaba que la que la loba se mostrase hostil para con un vampiro, aunque Cornelius se resistiera a denominarse a sí mismo como tal. Y es que, en todos los sitios en donde el poder estuviera en juego, la ignorancia entre un grupo y otro era un punto clave para mantener un dominio sobre los distintos territorios. Él, como el médico que había sido en otro tiempo, sólo veía las diferencias biológicas, nada más. Comprendía que cada criatura tenía un funcionamiento distinto y la raza no tenía por qué influir en el comportamiento de las personas, sino la cultura de cada una.

El hombre se limitó contemplarla en medio de la espera, ajeno por completo al paso del tiempo, a la sutil demora de una respuesta que, sinceramente, no le interesaba, pero que respondería de cualquier modo, dando pie a esa extraña conversación que no le parecía sino una mera pérdida de tiempo. Tiempo del que él gozaba en exceso. ― La tiene, sí. ― Respondió al comentario sardónico de la joven, pese a comprender que no era esa clase de preguntas meritorias de una respuesta. Tendió entonces una mano a su costado, como cediéndole el paso a la rubia, permitiéndole que continuase con su travesía a esa región tan incierta. ― Adelante, entonces. Ellos ya saben que está aquí. ― Sin decir más, adoptó su posición original y aguardó en silencio la reacción de la joven.


avatar
Apodos : Cornelius Berggren
Avatar : Henrik Lundqvist
Habilidad : Purga de sangre
F. Inscripción : 29/04/2015


Ver perfil de usuario
Neófito

Volver arriba Ir abajo

Re: Dear agony... [Cornelius Berggren]

Mensaje por Cala Tor el Sáb Mar 05, 2016 4:00 pm

La loba emitió un pequeño gruñido ante la indiferencia del vampiro. No era que le importase demasiado lo que él pensase, de hecho no lo hacía, simplemente le ponía nerviosa esa forma de actuar tan pasiva, tan calmada. Ella, acostumbrada a la acción, a no estar quieta prácticamente nunca, aquella actitud la sacaba de quicio.

No se movió de su lugar a pesar de la “invitación” del contrario. Ya sabía que los de Bran habían captado su olor, si ella podía olerlos, ellos también podían. Realmente era una opción suicida seguir el camino, no tendría demasiadas oportunidades pero no quería mostrar que se equivocaba, tenía un orgullo y eso iba por delante de todo. Tal y como se encontraba, allí, bajo la lluvia, suspiró y acabó sentándose en el barro de la ciénaga dispuesta a no hacer nada. Tiempo atrás, quizás se hubiera atrevido a introducirse en la tierra de los vampiros, sola, aún con riesgo de muerte. No hacía tanto de aquél tiempo, pero una voz en su interior le dijo que no lo hiciera. Quizá antes no le importaba tanto su vida y ahora comenzaba a apreciarla algo más. No lo sabía con certeza, pero no iba a continuar el camino.

Siguió mirándolo, con indiferencia también y una pequeña sonrisa se escapó de sus labios al caer un hecho en el que antes no había pensado. Miró al vampiro de arriba a abajo, era mayor que ella, eso seguro, pero no podía calcular cuánto mayor porque su inmortalidad no le dejaba prever en que momento había sido transformado a aquella inmunda condición. Se retiró hacía un lado, aún sentada e hizo el mismo gesto con la mano que él anteriormente.

Bueno, ¿y tú? ¿Tienes ganas de ir a Arcadia? Porqué ellos también saben que tú estás aquí.

Ladeó levemente la cabeza y aguardó también su reacción, esperando que, quizá, decidiera avanzar hacía el territorio licántropo.
avatar
Apodos : Cala Tor
Avatar : Chloe Moretz
Habilidad : Anti-Ilusiones.
F. Inscripción : 18/06/2015


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Dear agony... [Cornelius Berggren]

Mensaje por Cornelius Berggrem el Vie Mar 18, 2016 12:16 am

Sabía que a una criatura tan impetuosa como lo eran los licántropos no soportaban la tranquilidad de los inmortales. Eran contrarios, polos opuestos que la naturaleza dispuso sobre la tierra sólo para crear caos. No consciente del incordio porque él mismo lo hubiese producido, sino porque había presenciado un sinfín de veces altercados entre los suyos y los lobos. Por otra parte, supuso que el orgullo de la rubia no le permitiría aceptar el paso y, quizá, era la opción más sensata.

Le había mentido al decir que los inmortales estaban listos para recibirla, porque realmente nadie se preocupaba por el páramo. Los vampiros tenían la mala costumbre de habitar sólo la ciudad, de no aprovechar la soledad que la región entera podía ofrecerles. Todos pretendían ser humanos de la otra vida, almas en pena que se creían superiores por los dones otorgados por la muerte burlada. Le sorprendió, sin embargo, la reacción de su interlocutora. La chica se plantó en el suelo, ignorando por completo el fango que se generaba a causa de la lluvia.

Alzó una ceja en respuesta a la sonrisa súbita de la rubia, estudiando su expresión como si tratara de conocer sus pensamientos. ― No lo saben, porque aunque pretendiera visitar Arcadia, el olor de la ciénaga y el pantano confunden mi olor tanto como la lluvia mengua el tuyo. ― No estaba ni cerca de la frontera, aún faltaban más de trescientos metros para que pudiera alardear de encontrarse en la línea imaginaria que separaba una región de otra. La chica sólo estaba sacando conclusiones al azar, espejeando las respuestas del vampiro como si éstas fueran a tener un efecto sobre él. ― Pero ya que te has puesto cómoda, supongo que no puedo ignorar tu interés. Estaré muerto, pero me hacía falta un respiro, así que heme aquí. ― Añadió, consciente de que la licántropo no había preguntado por ello y mucho menos que se había acomodado por interés en su persona.


avatar
Apodos : Cornelius Berggren
Avatar : Henrik Lundqvist
Habilidad : Purga de sangre
F. Inscripción : 29/04/2015


Ver perfil de usuario
Neófito

Volver arriba Ir abajo

Re: Dear agony... [Cornelius Berggren]

Mensaje por Cala Tor el Lun Abr 18, 2016 2:43 pm

La loba frunció el ceño, no era una criatura a compartir sus acciones e intereses con nadie. De hecho no acostumbraba a hablar con casi nadie y aquella conversación, en su opinión, se estaba alargando demasiado y más considerando quien era su interlocutor. De todos era sabido que los vampiros eran seres tremendamente locuaces, con bastante oratoria, lo que les permitía, quizá, convencer a su víctima de algo en lo que ellos pudieran sacar beneficio.

Cala no mostró perplejidad cuando el vampiro anunció que no conocían de su posición allí a causa de los fétidos vapores del pantano y de la misma lluvia. No mostró ningún tipo de emoción y se limitó a estar allí sentada, observando, excepto cuando su interlocutor mostró interés en ella. En esa ocasión la sonrisa se borró de su rostro y sintió la necesidad de salir huyendo de nuevo hacia Arcadia, parecía que los chutes de tristeza habían dejado de hacer su efecto al recuerdo de la razón de su huída.

No creo que sea de tu incumbencia, además, tampoco me interesa el por qué de tu presencia aquí, ni si planeas ir a Arcadia. Me trae sin cuidado. Aunque… Quizá me interese una cosa. Tu eres un vampiro, tendrás tus instintos, digo yo, a pesar de esa apariencia gélida ¿Por qué no me has atacado? Cualquier otro lo hubiera hecho. —aclaró y siguió allí sentada, a pesar de su situación, de la forma en la que se encontraba y de que aquella pregunta podría desatar un caos no despierto aún.


La lluvia no parecía amainar, sino que, con cada palabra de la loba incrementaba sus truenos y sus gruesas gotas que estallaban contra el cuerpo de la licántropa, contra el del inmortal y contra el suelo del pantano que, predecía Cala, no tardaría en inundarse si seguía lloviendo así. Ella no tenía problema, no le molestaba el agua, de hecho para ella era un camino de tranquilidad y, en cierto modo, purificación.

A lo mejor no deseas mojar, más, ese traje tan… No sé ni como calificarlo. Dentro de poco estaremos con el barro hasta las rodillas, será una situación complicada ¿No quieres plantearte el volver hasta tu agujero de perfección y falsa soberbia? — preguntó con ironía y notable inquina. Aquél vampiro podría ser o no pacífico pero era un vampiro y eso era lo único que a Cala le importaba, no lo toleraba. Una simple ráfaga de viento que le trajera su olor la ponía de los nervios, era superior a ella. Sus instintos actuaban y decían por ella.
avatar
Apodos : Cala Tor
Avatar : Chloe Moretz
Habilidad : Anti-Ilusiones.
F. Inscripción : 18/06/2015


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Dear agony... [Cornelius Berggren]

Mensaje por Cornelius Berggrem el Mar Mayo 03, 2016 11:05 pm

Inclinó ligeramente la cabeza al escucharla al escuchar a la loba anunciar su pregunta. No se sentía sorprendido por la curiosidad de la rubia, ni tampoco le maravillaba saber que, en aquellos breves minutos que habían estado conversando, ella esperara un comportamiento hostil por parte del inmortal. Pero todo era tan sencillo como decir que Cornelius jamás sitió la necesidad de identificarse con su propia raza. Y, desde luego, no estaba en la ciénaga para buscar un combate, él no se había apartado de una supuesta civilización para alimentar a sus más bajos instintos. ― Porque no soy cualquier otro. ― Replicó con suma tranquilidad, con aquella voz grave anunciaba a un ser que, si bien no era pacífico, no anunciaba a una criatura hostil. Se irguió nuevamente y desvió la mirada hacia el nacimiento del bosque, más allá del territorio de Bran. ― Tengo mis instintos. ― Afirmó como añadidura. ― No los prejuicios. Es fácil de confundir una cosa con otra y tampoco confío en que exista un interés por diferenciarlos. ― Finalizó diplomáticamente, por no decir que no confiaba en que la joven se interesara por entablar una conversación de aquella índole. No todos en Pandora estaban hechos de esa mezcla entre salvajismo y civilidad, una mezcla imprescindible para el desarrollo de una comunidad, sino que la mayoría apenas contaban con solo una característica y jamás era fácil saber quién contaba con cuál.

Sonrió ante la referencia a su traje y se miró la ropa empapada. ― ¿Te parece anticuado? Ni la lluvia ni el fango me preocupan.― Masculló sin darle mucha importancia a las ofensas de la menor. ― Debería preguntar lo mismo. Pero, ¿no viven ustedes en agujeros también? Podría apostar a que su soberbia es auténtica. ― Inquirió pretendiendo sentir interés hacia el estilo de vida de los licántropos y, de paso, volvía a tocar implícitamente el asunto de los prejuicios. ¿Eran educados todos así? ¿Se les enseñaban determinadas cosas de otra raza sólo para perpetuar la hostilidad entre regiones? Aquel comportamiento le parecía de lo más básico. Sin embargo, no podía negar que esa era la medida más simple y eficaz que los titanes podían utilizar para asegurar sus dominios, no solo en el aspecto territorial, sino en el aspecto psicológico. Pandora estaba irremediablemente condenada a ser tierra de bárbaros.


avatar
Apodos : Cornelius Berggren
Avatar : Henrik Lundqvist
Habilidad : Purga de sangre
F. Inscripción : 29/04/2015


Ver perfil de usuario
Neófito

Volver arriba Ir abajo

Re: Dear agony... [Cornelius Berggren]

Mensaje por Contenido patrocinado

Contenido patrocinado


Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.