Últimos temas
» Saludos a tod@s!
Ayer a las 10:01 pm por Nikola Tesla

» Rumor — Samara
Ayer a las 1:50 pm por Alajëa N'Ralla

» Expediente de C. Bastian {En proceso}
Miér Ago 16, 2017 10:28 pm por Pandora

» The Story Never Told - Élite
Miér Ago 16, 2017 7:39 pm por Invitado

» Death parade × Alajëa
Miér Ago 16, 2017 6:37 pm por Helena D. Corso

» Grey havens × Lestat
Miér Ago 16, 2017 6:35 pm por Helena D. Corso

» Registro de Grupo, rango y habilidad
Miér Ago 16, 2017 1:20 am por Leucótea

» Registro de PB
Miér Ago 16, 2017 1:20 am por Leucótea

» ♥ I want to find you{Helena }
Mar Ago 15, 2017 11:22 pm por Helena D. Corso

Afiliados Hermanos
Afiliados de recursos/Directorios

What happen if I could help you? Could you help me? [Helena]

Página 2 de 2. Precedente  1, 2

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

What happen if I could help you? Could you help me? [Helena]

Mensaje por Ghünter L. Schröder el Miér Jul 15, 2015 8:11 pm

Recuerdo del primer mensaje :

-¿No la has podido localizar?- una voz a mis espaldas interrumpió mi contemplación. A veces hay ciertas personas que no comprenden lo importante que es el silencio para la meditación y lo malo que es interrumpir el pensamiento. La voz era la de mi padre, que últimamente había estado insistiendo bastante con respecto al tema de mi hermana, al parecer había alguna urgencia de la cual yo no estaba enterado y de ser así, era un secreto que no estaban haciendo pasar muy desapercibido. Alcé una ceja y bajé la mirada para ver a Saulo y a Cratos, mis dos perros que siempre, y sin faltar jamás, estaban a mi lado haciéndome compañía. -¿Pareciera como si la hubiese localizado ya?- me giré a mirarlo guardando mis manos en los bolsillos de mi pantalón. -Por supuesto que no, pero sigo trabajando en ello, padre. De momento hay cosas que debo estudiar, no todo se trata de buscar a esa traidora, ¿o si? No juré para ser el perro sabueso del círculo y no me gané un lugar importante para que me sometan a ejercer un función que debería estar a cargo de los rangos más bajos- el hombre me miró con seriedad alzándome una ceja como lo hacía antaño justo previo a soltarme algún sermón, mas no dijo nada y solo se limitó a suspirar pesadamente para luego retirarse y dejarme nuevamente solo.

No sé si los más viejos comprendían que no era tan fácil encontrar a una serpiente escurridiza. Mi hermana al parecer tenía muy claro de que tarde o temprano alguien iba a ir tras ella. De todas maneras, si tenía que ponerme a desintegrar roca por roca para dar con ella, lo iba a hacer. Sin embargo, esa no era mi actual preocupación, había otros asuntos que atender con respecto a mi propio oficio. Últimamente había estado buscando un libro en específico sobre criaturas nocturnas y la biblioteca de Baskerville no lo tenía, tampoco figuraba en las colecciones de magos amigos… simplemente parecía no existir ese título en especial pese a que había oído bastantes rumores al respecto. Ni siquiera estaba en el mercado negro… aunque de todas maneras no había agotado el último recurso, todavía quedaba la biblioteca de Bran. Hacía bastante tiempo que no iba. Quedaba algo lejos, pero aún era temprano, podía ir a caballo… de todos modos regresaría tarde. Bah, como si la noche fuese un real problema.

-¿Dónde vas?- preguntó una voz femenina mientras le colocaba los aperos al caballo. Torcí una leve sonrisa y me giré a ver a Clarissa, una chica que estaba recién en entrenamiento. Una muchacha de veinte, bella, adorable, pero con una mente interesantemente siniestra. -A tratar asuntos internos, ¿por qué?- acomodé la silla y la aseguré bien para que no fuera a soltarse por ningún motivo. -¿Volverás para cenar?- se me acercó y le acarició el hocico a Fobos. -No lo creo… probablemente volveré dentro de cuatro días, pero puede que sea a la hora de la cena- me apoyé en el animal y ladeé la cabeza. Sí, bien sospecha quien lee, han pasado ciertas cosas entre nosotros… todo superficial, nada sentimental, ella es bastante buena haciendo algunas cosas aparte de magia. -Trata de no demorar demasiado...- se mordió el labio y sonrió para después guiñarme un ojo y marcharse. ¡Ah, juventud!

Fue un viaje largo, no exento de paradas para que Fobos descansara y para comer algo, obviamente. Era una odisea peligrosa, los caminos que no eran tierra de nadie suelen esconder trampas mortales, nunca se sabe cuándo te puede saltar encima algún forastero salvaje. Además que, obviamente acorté camino y eso significó varias veces tentar a la muerte, mas no hubo novedades dignas de contar. Yo junto a mi caballo y mis dos perros llegamos a Bran totalmente íntegros. Tenía un conocido amigo allí al que fui a visitar antes de ir a mi destino final, dejé allí a mis animales, pues era mejor no andar con ellos a la siga, me refresqué un poco, tomé algo de hidromiel y luego me dirigí a la biblioteca.

La estructura lucía tan majestuosa e imponente como siempre, ese lugar tenía algo que me agradaba bastante… tal vez ese leve toque siniestro. Me acomodé la túnica y subí las escaleras. Una vez dentro recorrí el hall de entrada a paso lento, nada me apuraba, Clarissa no era un motivo para correr, yo no era el único con el que se revolcaba, tenía muchos otros con quienes conseguir las cosas que le gustaban hacer. Cuando por fin llegué al sector donde se encontraban los libros me di a la tarea de buscar aquello que me había hecho dejar Baskerville. Por supuesto que fui a la sección indicada, ya conocía esa biblioteca como para empezar desde el primer librero. Y así fue como llegué a una sección apartada y bastante solitaria. De hecho, estaba en el subsuelo. Revisé de abajo hacia arriba, lomo por lomo, pero el dichoso volumen no aparecía aún, aunque todavía me quedaban estanterías por revisar. Me encontraba en esos momentos sobre una escalera a al menos dos metros del suelo cuando escuché pasos que avanzaban por los corredores, no les presté mayor atención, cualquiera era libre de andar por allí.



Ghünter Leberetch Schröder
avatar
Avatar : Robert Downey Jr.
Habilidad : Visión de Merlín, Ilusiones de Sombras
F. Inscripción : 09/07/2015


Ver perfil de usuario http://regiatenebrae.tumblr.com/
Erudito

Volver arriba Ir abajo


Re: What happen if I could help you? Could you help me? [Helena]

Mensaje por Helena D. Corso el Vie Abr 01, 2016 11:05 am

Su mente proceso a la perfección las palabras del mago, estudió cada segmento de su breve discurso a fin de modular su reacción y su vuelta al presente. Había un propósito, naturalmente, para tener todas aquellas cosas condenadas a la soledad y el polvo. Eran todos trofeos, no de guerra, sino de maldades, de fechorías que los señores vampiro, dueños la mayoría de aquellas elegantes mansiones que poblaban el suelo de Bran, celebraban con descaro al colocarlas en estantes y libreros. ¿No celebra un cazador su triunfo colocando la cabeza de su víctima en una placa en la pared de su estudio? ¿No empalaba Vlad a sus enemigos hasta que el tiempo no pudiese hacer más de ellos? ― Tiene mucho sentido. ― Corrigió con firmeza sin apartar la mirada del estante. ― Y es cierto, hay muchas cosas de valor aquí y la mayoría son víctimas del polvo. Esto de aquí, Robert, ― Añadió refiriéndose a las piedras y la joyería ― son algunas de mis pertenencias, es una burla, es la manera en la que mi raza manifiesta la victoria sobre otro. Ignoro si hay algo más en este lugar que haya sido mío, pero debe recordar que la memoria no es un desperdicio. ― Inclusive una biblia u otro objeto que no representara un valor por su autenticidad, tenía valor para el inmortal. Bastaba ver un simple objeto para desatar en su mente las historias relacionadas a él, para recobrar las sensaciones perdidas, los perfumes y las palabras. Si bien era cierto que recordar cada detalle era parte de la condena, un vampiro jamás rechazaría la idea de sufrir entre los recuerdos. Tal vez hasta disfrutaría de un placer retorcido al herirse sin tregua alguna reproduciendo los sucesos más terribles de su existencia. Y, para mayor ofensa, aquel desprecio que recayó en los objetos provenía del mago que prometía ayudarle a recuperar su pasado, al hombre que le aseguraba que era cuestión de tiempo para que fuese completa nuevamente.

No había modo en que la mujer no se sintiera ofendida, sin embargo, consideraba que había más de un motivo por permanecer serena a todo momento. Ella misma había aceptado conocer la mansión y, aunque en el fondo contaba con hallar alguno que otro indicio, no esperaba que se exhibieran aquellos objetos que solamente podía reconocer, pero que no provocaban ningún otro efecto en ella. Era, como lo dijo antes, una burla. Aquel que se dignó a colocarlas en un mueble cual trofeo, sabía que la mujer los encontraría tarde o temprano, que renovaría en ella la impotencia de saberse en un abismo. Y era en ese punto en donde ella misma despreciaba su propio pasado en la medida en que Robert lo hacía con los libros de la estantería.

Se aproximó nuevamente a él, quedando a su lado mientras observaba el contenido de los libreros. Helena, aunque jamás había sido en lo absoluto allegada a su propia raza, conocía bien sus costumbres, su manera de pensar y de relacionarse tanto en Pandora como en el mundo de los humanos. Lo sabía porque ella había hecho lo posible por romper con las tradiciones, porque se había negado a verse a sí misma como la criatura que la misma humanidad había formado. Ella estaba buscando su propia naturaleza y por eso se podía juzgar ajena a todo. Sin embargo, aquella costumbre de guardar un sinfín de tesoros en construcciones solitarias, le había agradado, por eso se había hecho de un territorio en Mördvolathe, la región de los guerreros alados, y ahí mantenía oculto todo cuanto había hallado de sí misma, todos los tesoros que había conseguido a cambio de misiones riesgosas y todo el oro adquirido en las mismas. Pero aquello no lo compartiría con el mago. ― Me parece que Pandora no está lista aún para unificar sus creencias, su modo de hacer las cosas, pero condenar los objetos a ser meros recuerdos es algo que la humanidad ha hecho desde hace mucho tiempo. ― Añadió con voz más suave, como si aquellas paredes fueran capaces de robar también los susurros compartidos entre uno y otro.




Portgas:

Schröder:





Nikola:

avatar
Apodos : Della, Muse of Death
Avatar : Jessica De Gouw
Habilidad : Viajero del Alba y Bat-man
F. Inscripción : 01/04/2015


Ver perfil de usuario
Maestro

Volver arriba Ir abajo

Re: What happen if I could help you? Could you help me? [Helena]

Mensaje por Ghünter L. Schröder el Sáb Abr 02, 2016 11:17 am

-Que juego tan cruel entonces- respondí cuando ella habló de lo que significaban aquellos objetos y eso despertaba varias preguntas dentro de mí… más bien, cualquiera que oyere lo que acabo de escuchar sucumbiría ante una lluvia de interrogantes. Me mantuve en silencio, todavía contemplando y además  procesando todas las palabras de ella, sopesando sus argumentos y los míos. Visto desde el punto de vista de ella, el modo de plantearlo, tenía razón, mas eso solo tendría sentido para quien reconociera aquellos elementos como propios. Quizá otros magos se tomarían la presencia de aquel ejemplar del Malleus maleficarum como una ofensa, una burla como decía ella, sin embargo para mí no era más que una coincidencia sin significado alguno.

La miré de reojo cuando la sentí a mi lado y guardé las manos en mis bolsillos -Sí, es cierto… pero habemos quienes tratamos de darle el máximo de uso a todas las cosas y no acumular por acumular. Es verdad que hay ciertos elementos de la ornamentación de una casa que solo están allí para embellecer una estancia, pero a aquellos objetos que poseen una utilidad extra, se las doy como corresponde. Varias cosas que he visto aquí tienen vida mágica y es una pena que se esté perdiendo. Muchos magos desearían apoderarse de lo que hay aquí… por supuesto que yo no diré nada, guardaré celosamente este recorrido en mi memoria y así mismo el recuerdo de cada elemento- no quería desatar un caos, además… ¿para qué delatar una fuente que podía serme útil en algún momento?

-Como sea, dejando ese punto de lado, es bastante maquiavélico que en este lugar, que se supone es una clase de hogar para acogerte, estén estas cosas… llega a parecer hasta morboso y de mal gusto. Como si ese sujeto, quien sea, quisiera torturarte en la medida de tu curiosidad, como si el deseo por saber más de este sitio mereciera un castigo- giré un poco sobre mis talones y la miré fijamente, ladeando la cabeza. La observé preguntándome internamente lo que ella pudo hacer para merecer todo este tormento, buscando algún punto de partida para comenzar lo que le había prometido. ¿Con qué cosas iba a encontrarme a medida que avanzara?, ¿acaso era justa la condena que le habían impuesto o estaba viviendo la crueldad de un tercero que se había atribuído el derecho de jugar con la eternidad de alguien más?

-La naturaleza de los vampiros es… interesante- mencioné al cabo de unos instantes y continué caminando despacio por aquella habitación. -Tan interesantes que muchos detalles de sus estilos de vida son referentes para nosotros… los magos que nos dedicamos a las artes oscuras en general. La eternidad es nuestra aspiración, aunque condiciones fisiológicas diferentes- me detuve frente a un gran espejo, de marco grueso y finamente tallado, seguramente el único en su especie en todo el mundo, tan exclusivo que solo su dueño sería capaz de reconocerlo. -Trascender solo en sabiduría no es suficiente para nosotros si no es en cuerpo, alma y espíritu. Ya van muchas generaciones estudiando eso...- y yo estaba dentro de ese grupo de investigadores y esperaba que la respuesta llegara pronto.

-Son tan curiosos los espejos… hay tanto simbolismo detrás de ellos. Hay muchas cosas escritas al respecto, sumamente útiles para la magia. Quizá me considere hasta un fan de estos elementos- sonreí y extendí un poco mi mano hasta encontrarme con mi propio reflejo, en un tacto frío y liso. -Pensar que antes los hacían de piedras o metales pulidos- observé un poco más el espejo desplazando mi mano sobre la superficie -Pero así como son útiles, son peligrosos en manos de inexpertos. Hay historias que hablan de hechiceros principiantes que han muerto porque su espíritu fue absorbido por un espejo… pero jamás me he enterado de un caso real- me encogí de hombros y quité la mano del cristal.



Ghünter Leberetch Schröder
avatar
Avatar : Robert Downey Jr.
Habilidad : Visión de Merlín, Ilusiones de Sombras
F. Inscripción : 09/07/2015


Ver perfil de usuario http://regiatenebrae.tumblr.com/
Erudito

Volver arriba Ir abajo

Re: What happen if I could help you? Could you help me? [Helena]

Mensaje por Helena D. Corso el Sáb Abr 02, 2016 8:57 pm

Sí, eso era. Un juego cruel. Había pasado mucho tiempo desde que encontrara a otra alma en Pandora que, como ella, no considerara a la región como algo más que eso, un juego. Porque, ¿qué daño podía hacerse realmente en Pandora? La isla estaba plagada de criaturas sanguinarias, la compasión no era algo natural en nadie, ni siquiera en las razas que se denominaban a ellas mismas como de la luz. El territorio era un campo de ajedrez, los prisioneros, humanos o no, eran las piezas y los titanes los jugadores. Ahí las hazañas de los habitantes eran pagados con rangos, con beneficios e indulgencias, y, como resultado, esa costumbre de conservar las pertenencias ajenas era un honor, era un trofeo que merecían ser mostrados a aquellos con la capacidad de entenderlo como lo era. Una burla. Una burla ridículamente certera.

Saboreaba la posibilidad de no haber conocido al mago y, por consiguiente, jamás haber explorado el edificio. Se inclinaba por la teoría de que, desinteresada finalmente en sus pobres hallazgos, decidiera dejar su pasado de lado y enfocarse en la misión con la que había encaminado sus pasos en Pandora. Pretendía acomodarse entre el señorío de la región, llegar hasta la cima en la que todo prometía obediencia y entera libertad. De cualquier manera, había una porción de ella que ya había sido forjada desde cero gracias al tiempo que había estado en la región. Sus intereses se habían moldeado y la red ya había sido lanzada, sólo quedaba esperar a que todas y cada una de las acciones realizadas hasta el momento comenzaran a dar sus frutos. Incluso el poder, esa seductora noción, le ofrecía una posible recuperación, le prometía como tributo devolverle la memoria incluso si todo lo demás funcionaba. Sería, sin embargo, una añadidura, no tendría prioridad sobre sus acciones y, seguramente, no llegarían a producir efecto alguno en ella. Conocería a esa Helena como la Helena de los mortales y la actual adoptaría el papel de Perséfone. El Hades que la había arrastrado a Pandora aún era un ser desconocido, no importaba. Esa figura perdía valor poco a poco.

Tienes entera libertad de tomar cuanto te resulte útil y de regresarlo tan pronto hayas exprimido toda su utilidad. Es interesante conocer a alguien con esa clase de sensibilidad material. Sabrás que en Pandora se da más uso a las personas que a los objetos y que, según dices, aquí la mayoría de las cosas están condenadas al olvido con menor remedio que sus dueños. ― Ofreció tomando desinteresadamente el Malleus Maleficarum y abriéndolo en una división ocasionada por un objeto delgado. No obstante, cerró el libro inmediatamente tras reconocer la naturaleza del objeto que fungía como separador y lo devolvió al estante con suma naturalidad. ― De cualquier manera, dudo que su dueño actual eche de menos pertenencias que jamás contempla. ―  Añadió sin dejar espacio entre sus acciones, aunque sin aparentar prisa alguna, conservando ese modo tan característico de ella de medir sus movimientos con suavidad, haciéndolos parecer arbitrarios y espontáneos.

Alzó levemente la barbilla y frunció el ceño cuando el mago se volvió hacia ella, permitiéndole observarla como si buscara facilitarle la posibilidad de encontrar algo en ella a simple vista, como si hubiese un secreto en sus ojos que estuviera dispuesto a revelarse a la primera mirada de escrutinio. Aquel posible individuo del que hablaban habría tenido que medir bien sus pasos, saber cuándo sus actividades la conducirían ahí nuevamente, aunque aquella era apenas su tercera vez en Bran en un año, el tiempo que llevaba condenada a Pandora. No obstante, el razonamiento del castaño le resultaba de lo más certero, porque, en realidad, había sido la curiosidad la que la depositó frente a ese estante, sin necesidad de que Robert señalara nada que fuera de interés. Eso sólo la frustraba más. No dijo más, sin embargo, quería conocer las conclusiones que el mago había fabricado dentro de su mente a lo largo de toda su conversación, quería saber qué detalles había utilizado a fin de crearse alguna teoría acerca de su condición o respecto a la naturaleza de los inmortales, que también habían sido un tema de conversación.

Ese breve discurso contenía detalles acerca de los magos que a ella le resultaban interesantes. Siempre había existido un peculiar interés entre ambas razas, la curiosidad hacia sus respectivas naturalezas y aquello que a cada una le resultaba imposible tener. Los vampiros, por ejemplo, siempre habían sentido una profunda atracción hacia el mundo espiritual, algunos incluso se hacían llamar hijos de la oscuridad con la intención de que se les otorgara la posibilidad de sentir aquello que no lograban ver, aquello que a incluso los magos convertidos se les privaba. Por otra parte, estaba la interminable búsqueda de la eternidad. Lo que los inmortales llegaban a aborrecer, los magos lo deseaban.

Sus ojos siguieron  la figura del castaño con cierto magnetismo, atraída por ese discurso que ahora se volcaba en la naturaleza de los espejos. Dio un par de pasos en pos de él, únicamente para encontrar su reflejo en el espejo de la misma manera en la que su gemelo que aguardaba por ella en la habitación continua lo mostró en su primer día en Pandora. Pero no fue así. Sólo estaba Robert, nadie más. Era como si el hombre hubiese estado hablando todo el tiempo con una alucinación, con una mujer que era fruto de sus deseos. Lo examinó, entonces, celosamente, buscando en él aquel dejo de humanidad que le permitía encontrarse a sí mismo en un objeto que él denominaba como peligroso. Mas no encontró nada que pudiera delatar la misma naturaleza de aquellos que eran condenados a aquel territorio y su mente le insinuó probar con otra cosa. Se aproximó lentamente a él, corroborando que no era una cuestión de perspectiva la que ahuyentaba su reflejo del espejo, e inclinó ligeramente su rostro en dirección al cuello ajeno, permaneciendo todavía a una distancia sensata de él. Así, tan vulnerable, le resultaba tentador, apetecible. Y sus brazos lo hubieran aprisionado a fin de facilitarle un poco de sangre de no haber sido por una inesperada intrusión. El hombre que los había recibido apareció en el umbral de la puerta. “Tiene un mensaje, señor”, indicó extendiéndole al mago una misiva y se marchó sin más. Helena aborreció al hombre aún más, puesto que se había dejado seducir por la idea de beber del mago, de memorizar en su paladar el sabor de su sangre hasta encontrar el más mínimo despojo de humanidad en él.




Portgas:

Schröder:





Nikola:

avatar
Apodos : Della, Muse of Death
Avatar : Jessica De Gouw
Habilidad : Viajero del Alba y Bat-man
F. Inscripción : 01/04/2015


Ver perfil de usuario
Maestro

Volver arriba Ir abajo

Re: What happen if I could help you? Could you help me? [Helena]

Mensaje por Ghünter L. Schröder el Sáb Abr 02, 2016 10:11 pm

Demasiado tentador, decirle que podía tomar lo que le apreteciera era como dejar a un niño libre en una dulcería sin restricción alguna. Me picaban las manos por hacerme de lo que su cabeza me dictara, pero me mantuvo estoico, no tenía porqué poner de manifiesto mi fanatismo por los objetos mágicos extraños y sumamente útiles para mi labor. Ante eso solo respondí con un asentimiento agradecido de mi cabeza, diciendo con ello que lo pensaría y que sería prudente a la hora de seleccionar aquello que me llevaría prestado por una temporada. Era cierto, quien haya puesto todo esto aquí seguramente ni lo recuerda, son tantos elementos que ni la memoria más formidable del mundo sería capaz de enumerarlas sin olvidar algo.

Y mientras permanecía frente al espejo pensaba en ella, no de un modo romántico como suena, sino en el misterio que la envolvía hasta hacerla prácticamente borrosa desde un punto de vista metafórico. Muchos podrían rendiste ante esa enredada y apretada madeja de recuerdos perdidos en el espacio y el tiempo. Me mantuve perdido en pensamientos hasta que oí los suaves pasos de ella aproximándose detrás mío y fijé mis ojos en el cristal con la esperanza de verla reflejada, ignorando por momentos que los vampiros no podían encontrarse frente a estos. Sonreí débilmente cuando asumí que estaba a escasos pasos de mi y cuando comprobé que la mitología no se había equivocado, mas no dije nada. En parte era una desventaja, pues descartaba a los espejos de mi lista de herramientas para emplear en la búsqueda de aquellos recuerdos perdidos, no obstante no significaba el fin de todo, había otras y podía ingeniar más para emplear gastando hasta el último recurso.

Se generó un gran silencio, interrumpido tan solo por mi débil respiración y no quise interrumpirlo, en ocasiones el hablar no deja que la mente trabaje debidamente. Moví un poco los hombros, estaba sintiendo cosas extrañas, un cosquilleo en la espalda y un presentimiento gritando en mi cabeza, una voz de alarma que preferí ignorar porque quería exponerme a ese peligro posible. Estaba en desventaja… de espalda a un ser con armas letales en su boca y sin la posibilidad de verla si no me giraba sobre mis talones. ¿Qué se siente cuando un vampiro te muerde?, ¿qué tan terrible o placentero puede llegar a ser? Estoy acostumbrado a prácticas dolorosas, a dañar y ser dañado con tal de conseguir un fin que pesa mucho más que una herida sangrante. Y la costumbre ha llegado al punto en el que de ser algo molesto, el dolor ha pasado a ser sumamente excitante y, en ocasiones, deseable.

De una u otra manera me estaba entregando a una fantasía al ignorar las intenciones de ella al permanecer detrás de mí en completo silencio, porque sabía que lo estaba, en esa habitación seguíamos habiendo dos seres, los mismos que habíamos ingresado hace minutos atrás. Miré hacia un lado, sin girar la cabeza, tan solo para hacerle entender a ella que estaba pendiente de lo que sucedía y de que, fuera lo que fuera que ella quisiera hacer, procediera o que lo sugiriera del modo que estimara conveniente. Fue entonces cuando quise decir algo, pero alcancé tan solo a entreabrir mis labios quedándome con las palabras atoradas en la garganta, porque aquel hombre que nos recibió hace rato atrás en la puerta de esta gran mansión ingresó a la habitación trayendo consigo una nota que iba dirigida hacia mi persona. ¿De mi amigo tal vez?, ¿le habría pasado algo a Mörder o a los perros? -Gracias- dije tomando el sobre y después lo seguí con la mirada hasta perderlo de vista tras la puerta.

Y cuando vi lo que me entregó con más detalle, caí en la cuenta de que no era de quien en ese momento estaba cuidando a mis animales, sino que venía de parte de mis superiores. El sello impreso sobre la cera seca era característico. Alcé una ceja y arrugué el entrecejo, ¿qué era tan importante como para enviarme un mensaje sin esperar mi regreso a Baskerville? Lo abrí rápido, sin darle más tiempo al misterio, y leí su contenido. Apreté los dientes, tensando la mandíbula. Se trataba de Annabelle, mi hermana. Decía que había sido divisada en los alrededores de Arcadia y que no estaba sola, que era menester que atendiera cuanto antes a esta pista y que debía reunirme con mi grupo de cazadores para barrer esa zona con el fin de encontrarla y darle un fin de una buena vez a esta búsqueda de más de una década. Tomé aire y apreté el papel en mi mano, arrugándolo en el instante mientras recurría a la calma. Cerré los ojos por unos segundos y conté hasta diez para luego volver a abrirlos y así poder mirar a quien me había acogido como visitante.

-Me temo que tendremos que dejar este recorrido para otro día… si no es mucha la insolencia. Mis superiores rara vez me contactan cuando estoy aparentemente fuera de alcance, así que no puedo ignorar lo que me están pidiendo… además que es un deber que yo mismo he aceptado. Es lo que te hablé en el estudio sobre mi hermana, dicen que la han divisado- guardé el papel en uno de los bolsillos de mi pantalón. -Hubiese sido interesante continuar- agregué sonriendo con cierto pesar -Pero nos veremos pronto para comenzar a trabajar. Mi hogar no es complicado de encontrar, es una de las pocas grandes mansiones ubicadas en la periferia, la única que tiene un camino de álamos desde la entrada principal, cercada con un muro de piedras blancas y protegida con una reja de metal forjado y pintado en color negro. Conoces Baskerville, de seguro la has visto antes, ¿no?- extendí una mano hacia ella para tomar la diestra de las suyas. -Ha sido un honor y un placer- deposité un beso en el dorso de la misma y abandoné la habitación rápidamente. En el estudio dejé el vaso que había llevado conmigo en todo momento y tomé mi túnica para finalmente dejar tan majestuosa y misteriosa residencia. Había sido un viaje productivo, más de lo que me imaginé que sería y, aún cuando no me dediqué a estudiar el libro por el que había venido, obtuve algo mucho mejor… conseguí poder pasar tiempo con un ser inmortal de quien aprendería lo más posible además de ayudarle con aquello que le atormentaba.

Tema Cerrado



Ghünter Leberetch Schröder
avatar
Avatar : Robert Downey Jr.
Habilidad : Visión de Merlín, Ilusiones de Sombras
F. Inscripción : 09/07/2015


Ver perfil de usuario http://regiatenebrae.tumblr.com/
Erudito

Volver arriba Ir abajo

Re: What happen if I could help you? Could you help me? [Helena]

Mensaje por Contenido patrocinado

Contenido patrocinado


Volver arriba Ir abajo

Página 2 de 2. Precedente  1, 2

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.